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Eduardo Risso: “Esta puede ser la edición más importante de la historia de la Crack Bang Boom”

La convención internacional de historietas celebrará su 15ª edición del 13 al 16 de agosto con nuevos espacios, invitados de todo el mundo y una inédita ronda de revisión de carpetas para dibujantes argentinos. Su fundador destacó el crecimiento del evento y analizó los desafíos que enfrenta la historieta nacional

Rosario volverá a convertirse en el epicentro de la historieta latinoamericana con la 15ª edición de la Crack Bang Boom, que se desarrollará del 13 al 16 de agosto. Eduardo Risso, fundador del evento, adelantó que esta edición marcará un nuevo salto de calidad, con la incorporación de la Tecnoteca como sede, además de los tradicionales espacios de Puerto Joven, Galpón 11 y el Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC).

Risso aseguró que el crecimiento de la convención responde a una demanda constante del público y de la industria. Entre las principales novedades destacó la presencia de editores provenientes de Japón, Estados Unidos y Europa, quienes revisarán carpetas de artistas argentinos en busca de nuevos talentos. “Es una oportunidad única para quienes quieren dar el salto al mercado internacional”, señaló.

El creador de la Crack Bang Boom también explicó que el tradicional concurso de cosplay sumará un nuevo sistema de registro que permitirá ordenar y profesionalizar una de las actividades más convocantes de la convención. La intención es mejorar la organización y ofrecer una experiencia más completa tanto para los participantes como para el público.

Durante la entrevista, Risso analizó además la transformación que vive el mundo de la historieta. Reconoció el crecimiento sostenido del manga entre las nuevas generaciones y advirtió que ese fenómeno plantea el desafío de preservar la identidad de la historieta argentina, sin dejar de dialogar con las tendencias globales que hoy dominan el mercado editorial.

En ese sentido, sostuvo que la globalización modificó profundamente la profesión del dibujante, que ya no depende exclusivamente del mercado local para desarrollar su carrera. Las nuevas plataformas, la posibilidad de trabajar para editoriales extranjeras y el intercambio permanente con otros países ampliaron las oportunidades, aunque también incrementaron la competencia.