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La verdad detrás de la “forma real” de la Tierra

El licenciado en Física explicó por qué la ilustración que circula en redes sociales no muestra la forma real del planeta, sino una representación del campo gravitatorio terrestre exagerada miles de veces para poder visualizarse


La imagen de una supuesta “forma real de la Tierra” volvió a viralizarse en redes sociales y generó miles de comentarios. Frente a esa desinformación, el licenciado en Física y divulgador científico Manuel Bertoldi aclaró que la ilustración no muestra el aspecto físico del planeta, sino una representación utilizada por la ciencia para estudiar la gravedad terrestre.

“No es cómo veríamos la Tierra si nos subiéramos a un cohete y fuéramos al espacio. Esa imagen representa otra cosa”, explicó durante su columna de astronomía.

Bertoldi señaló que la imagen corresponde a un geoide, una superficie teórica que muestra cómo se distribuiría el agua si pudiera acomodarse únicamente por efecto de la gravedad y la rotación terrestre, sin mareas, sin vientos y atravesando montañas y continentes.

“Hay que imaginar que desaparecen la Luna, el Sol y los vientos, que el agua puede atravesar toda la Tierra y acomodarse libremente. Si eso ocurriera, obtendríamos esa superficie”, describió.

El físico aclaró, además, que la imagen que se hizo viral ni siquiera muestra ese geoide en su escala real. “Las imperfecciones fueron multiplicadas por diez mil. Si no se exageraran de esa manera, prácticamente no se verían”, sostuvo.

Para dimensionar cuán regular es realmente el planeta, recurrió a una comparación cotidiana. “Si la Tierra tuviera el tamaño de una bola de billar, la diferencia entre el nivel del mar y la cima del Everest sería aproximadamente el grosor de un pelo”, explicó. “Es una esfera casi perfecta.”

Según Bertoldi, las pequeñas diferencias en la gravedad terrestre responden a que el interior del planeta no posee una densidad uniforme. “Hay lugares donde la Tierra es un poquito más densa y otros donde es un poquito menos. Eso modifica levemente el campo gravitatorio y es lo que estudia esta representación”, indicó.

También recordó que la rotación terrestre produce un ligero achatamiento en los polos, aunque esa diferencia es mínima. “Cuando uno hace la cuenta, esa deformación representa menos del uno por ciento del diámetro terrestre. A simple vista no podríamos distinguirla”, afirmó.

El especialista explicó que la elaboración de este modelo demandó más de quince años de trabajo y la utilización de múltiples satélites para medir con extrema precisión las variaciones del campo gravitatorio. Esos datos resultan fundamentales para aplicaciones científicas y tecnológicas, como la calibración de sistemas GPS y mediciones geodésicas de alta precisión.

Sin embargo, advirtió que el problema aparece cuando esa información se comunica fuera de contexto. “Hay lugares donde publican ‘la forma real de la Tierra’ y después recién en la explicación cuentan qué significa. Es una manera de llamar la atención, pero termina generando desinformación”, concluyó.