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La morosidad de los hogares argentinos alcanza niveles críticos desde la crisis de 2001

Julia Strada, diputada de Unión por la Patria y directora del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), difundió un análisis exhaustivo sobre el estado de deuda en el sector privado. El reporte revela que la morosidad alcanzó un máximo del 7,6% en mayo de 2026, impulsada por una caída estrepitosa del poder adquisitivo y el encarecimiento del crédito.

El informe “Endeudamiento y mora en familias y empresas”, presentado por Julia Strada desde el CEPA, arroja luz sobre una situación financiera asfixiante para el sector privado. Según los datos recopilados, la irregularidad con los bancos alcanzó los niveles más elevados desde la crisis de 2001, situando la morosidad total del sistema financiero en un 15,5% hacia mayo de 2026.

ESTE FENÓMENO NO ES UNIFORME: mientras que las empresas muestran un ratio de incumplimiento del 3,0%, en las familias la cifra se dispara al 12,3% en el sistema bancario. La profundidad de la crisis se manifiesta con especial crudeza en el ámbito digital.

El informe destaca que el incumplimiento en billeteras virtuales alcanzó un récord histórico del 29,6%, superando el pico de mayo de 2020. Actualmente, de los 20,9 millones de deudores que operan en el sistema, unos 5,8 millones se encuentran en situación de mora, de los cuales la gran mayoría (3,4 millones) corresponden exclusivamente a deudas contraídas a través de plataformas digitales.

La morosidad en billeteras virtuales saltó del 7,3% al 29,6% en menos de dos años, perforando incluso el techo registrado durante la pandemia

Un dato alarmante que resalta Strada es el impacto generacional de la deuda. Casi 4 de cada 10 jóvenes de entre 18 y 34 años están en mora, una cifra que asciende al 40,9% en el segmento de menores de 24 años. En este grupo etario, el 80% de los compromisos impagos están vinculados a billeteras virtuales, lo que sugiere que los préstamos de bajo monto están siendo utilizados para cubrir deficiencias en los ingresos básicos más que para consumos extraordinarios.

EL MAPA DE LA MOROSIDAD también revela fuertes disparidades regionales y de concentración económica. Las provincias de La Rioja, San Luis y Catamarca lideran los índices de irregularidad, superando todas el 20%. Por otro lado, la deuda bancaria se encuentra altamente concentrada: solo seis entidades, encabezadas por el Banco Galicia y el Banco Nación, explican el 75,9% de los préstamos en mora, con montos que ascienden a los 6,9 billones de pesos.

Casi 4 de cada 10 jóvenes de entre 18 y 24 años presentan deudas impagas, reflejando una crisis de ingresos estructural en los sectores más vulnerables

Finalmente, el CEPA vincula directamente este escenario con el modelo económico vigente. Lejos de la interpretación oficial que atribuye la mora a la “irresponsabilidad” de los tomadores de crédito, el informe señala la caída del salario real registrado (que oscila entre el 8,7% y el 18,7% según la medición) como el principal motor del endeudamiento. La combinación de tasas de interés reales altísimas y la desregulación de la liquidez bancaria tras el fin de las LEFI ha forzado a las familias a tomar deudas que, ante la insuficiencia de ingresos, se vuelven estructuralmente impagables