A través del milenario ritual de agradecimiento y el pedido de perdón por el daño ambiental, que se configura con la Pachamama, “se busca transformar la relación extractivista con la naturaleza en un vínculo de respeto y derechos compartidos”, dijo Ornella Bressan en su columna de ambiente en “Notas de Papel”.
Cada primero de agosto, y durante todo el mes, se celebra el día de la Pachamama, una fecha cargada de energía destinada a devolver a la tierra parte de lo que ella nos brinda.
El ritual consiste habitualmente en realizar un pequeño pozo donde se entregan ofrendas como vino, chocolate, arroz, legumbres y café, acompañados de deseos personales y el encendido de velas o sahumerios para integrar los cuatro elementos.
“Más allá de la ceremonia física, este acto simboliza un pedido de perdón por la degradación del suelo y la pérdida de biodiversidad, invitando a una reflexión profunda sobre nuestras acciones frente a la crisis climática”, dijo Ornella Bressan de Ambiente UNR en “Notas de Papel” de Radio UNR.
ESTA CELEBRACIÓN permite rescatar la cosmovisión de los pueblos andinos, que propone un quiebre con el modelo antropocéntrico occidental donde el ser humano se sitúa por encima de la naturaleza para extraer recursos.
En su lugar, emerge el paradigma biocéntrico, que entiende al ecosistema como una esfera de equilibrio donde todas las especies tienen el mismo valor. Este concepto se basa en el principio de reciprocidad, una relación de ayuda mutua y responsabilidad donde el vínculo con la tierra se retroalimenta constantemente a través del dar y el recibir.
La importancia de esta visión ha trascendido lo espiritual para convertirse en una herramienta política y legal, logrando que países como Ecuador y Bolivia reconozcan a la naturaleza como un sujeto de derecho en sus constituciones. Este avance busca proteger ciclos vitales y ecosistemas, como los humedales, frente a la lógica del rédito económico inmediato.
En la actualidad, incluso organismos internacionales como las Naciones Unidas impulsan programas de “Armonía con la naturaleza” para promover este cambio de paradigma inspirado en los saberes originarios.