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Un videoclub en tiempos de Netflix: la historia de Videoteca, que encontró un nuevo hogar en la UNR

Con más de 46 años de historia y un catálogo de más de 30.000 películas, Videoteca continúa apostando por el cine en formato físico. Su responsable, Fabián del Pozo, explicó por qué preservar VHS, DVD y Blu-ray es una forma de cuidar la memoria audiovisual y anunció una nueva etapa desde la Universidad Nacional de Rosario

En una época dominada por las plataformas de streaming y los algoritmos de recomendación, un videoclub rosarino demuestra que todavía hay espacio para otra forma de descubrir el cine. Se trata de Videoteca, una institución con más de cuatro décadas de trayectoria que acaba de inaugurar una nueva sede dentro de la Universidad Nacional de Rosario y que sigue ampliando una colección única en el país.

En diálogo con Radio UNR, su responsable, Fabián del Pozo, repasó la historia del espacio, que supera los 46 años de actividad ininterrumpida y reúne un catálogo de más de 30.000 películas, consolidándose como uno de los videoclubes con mayor continuidad del mundo.

Lejos de considerar al videoclub como un recuerdo del pasado, Del Pozo sostuvo que la conservación de formatos físicos como VHS, DVD y Blu-ray cumple hoy una función fundamental para preservar el patrimonio audiovisual.

Explicó que miles de películas nunca fueron digitalizadas y que muchas ya no pueden encontrarse en ninguna plataforma de streaming. En numerosos casos, señaló, las únicas copias disponibles sobreviven gracias al trabajo de archivo y conservación que realizan instituciones como Videoteca.

Además del valor de su colección, el espacio mantiene un registro histórico de sus socios y continúa incorporando títulos que enriquecen un acervo construido durante décadas.

La nueva sede de Videoteca funciona en Córdoba 3160, dentro de la Universidad Nacional de Rosario, desde donde busca ampliar su vínculo con la comunidad.

El proyecto no se limita al préstamo de películas. También propone ciclos de proyección, debates, encuentros y actividades abiertas, con el objetivo de generar espacios de intercambio alrededor del cine y acercar producciones que difícilmente puedan encontrarse en los circuitos comerciales o en las plataformas digitales.

Para Del Pozo, una de las principales diferencias entre un videoclub y las plataformas de streaming reside en la posibilidad de ofrecer recomendaciones personalizadas y construir un vínculo directo con quienes buscan una película.

En lugar de depender de algoritmos, Videoteca apuesta por la curaduría, el intercambio entre cinéfilos y el descubrimiento de obras que muchas veces quedan invisibilizadas en los catálogos digitales.