El histórico preparador físico de Diego Maradona cuestionó el rumbo del fútbol profesional, explicó por qué decidió no ver los partidos del Mundial que se disputan en Estados Unidos y reclamó una transformación profunda del deporte. En La Marca de la Almohada, defendió el rol formativo del fútbol y advirtió sobre la pérdida de valores que, a su entender, atraviesa la actividad
Fernando Signorini, histórico preparador físico personal de Diego Armando Maradona y exintegrante del cuerpo técnico de la Selección Argentina en el Mundial de Sudáfrica 2010, ofreció una profunda reflexión sobre el presente del fútbol internacional. En diálogo con La Marca de la Almohada, cuestionó el modelo que impulsa la FIFA, criticó la organización del Mundial 2026 y sostuvo que el deporte atraviesa una crisis de valores que excede ampliamente lo futbolístico.
Desde el comienzo de la entrevista sorprendió al revelar que decidió no seguir los encuentros disputados en territorio estadounidense. “Los partidos que se juegan en Estados Unidos no los miro”, afirmó. La decisión, explicó, responde a una postura política y ética. “Si la FIFA excluyó a Rusia del Mundial de Qatar por la invasión a Ucrania, ¿por qué no tomó una decisión similar con Estados Unidos? Yo creo en la justicia y aspiro a que sea igual para todos”, sostuvo.
Signorini también cuestionó el silencio de futbolistas y dirigentes frente a diferentes conflictos internacionales. “Han transformado a los jugadores en ovejas de un rebaño que maneja el poder. Ya nadie hace ruido. El fútbol tiene que ser de los jugadores y no de los jeques ni de quienes utilizan este deporte para hacer negocios”, expresó. En ese sentido, lamentó que los protagonistas no utilicen su lugar de influencia para defender principios que, a su juicio, deberían estar por encima del espectáculo.
El expreparador físico recordó además las conversaciones que mantuvo durante años con Maradona sobre las condiciones en las que se disputan algunos torneos internacionales. “Diego entendió que había situaciones que atentaban contra los propios futbolistas. Yo le decía que el fútbol era de ellos y que no podían permitir que la televisión decidiera todo. Después él mismo sostuvo que en determinadas condiciones no se debía jugar”, recordó.
Consultado sobre la formación de los jóvenes futbolistas, Signorini aseguró que el principal objetivo debería ser educar personas antes que producir deportistas de élite. “Para mí entrenar es, antes que nada, educar. De miles de chicos que empiezan son muy pocos los que llegan. Lo importante es formar ciudadanos y no solamente jugadores”, señaló. También cuestionó el mensaje que predomina en el deporte profesional. “Se instaló que perder es un fracaso y que lo único que importa es ganar. Esa presión ha provocado tragedias que no podemos seguir ignorando”, afirmó.
Durante la entrevista también criticó el rol del Estado en las políticas deportivas. “Si el deporte fuera realmente importante tendría un ministerio y no una secretaría. En los lugares de decisión deberían estar las personas más capacitadas, con formación y con una ética demostrable”, sostuvo.
Actualmente, Signorini integra la Escuela Maradona-Menotti y dedica gran parte de su tiempo a brindar conferencias sobre deporte, educación y sociedad. “Voy a donde me convocan para decir lo que creo que hay que decir en este momento de tanta confusión e insensibilidad. El fútbol nació para ayudarnos a ser mejores personas, no para convertirse únicamente en un negocio”, remarcó.
Sobre algunas de las modificaciones introducidas en el fútbol moderno, como las pausas de hidratación durante los partidos, volvió a mostrar su desacuerdo. “Se va naturalizando un modelo que cambia la esencia del juego. Hoy aceptan una pausa, mañana aceptarán cualquier otra cosa. El fútbol está perdiendo su identidad porque el negocio termina imponiéndose sobre el deporte”, concluyó.