Profesionales que trabajan con personas con discapacidad denunciaron que la obra social provincial paga valores muy por debajo del arancel de referencia y acumula demoras superiores a los tres meses. En diálogo con La Marca de la Almohada, la acompañante terapéutica Milagros Orué advirtió que la situación pone en riesgo la continuidad de las prestaciones y reclamó una respuesta urgente de IAPOS

La crítica situación que atraviesan los acompañantes terapéuticos que prestan servicios para afiliados de IAPOS motivó una nueva jornada de protesta frente a la sede rosarina de la obra social provincial. El reclamo apunta a las demoras en los pagos, los bajos honorarios y la falta de respuestas oficiales, un escenario que, según denuncian los trabajadores, compromete tanto sus condiciones laborales como la continuidad de las prestaciones destinadas a personas con discapacidad.
En diálogo con La Marca de la Almohada, Milagros Orué explicó que los valores abonados por IAPOS se encuentran muy por debajo de los aranceles de referencia. “Hoy IAPOS nos abona 9.000 pesos la hora cuando el valor de referencia ronda los 24.000 pesos. No solo cobramos muy por debajo del valor, sino que además lo hacemos con más de tres meses de demora”, señaló. También precisó que en la última liquidación “pasaron casi 50 días desde el último depósito sin ningún tipo de respuesta concreta”.
La profesional sostuvo que, pese a esa situación, los trabajadores continúan garantizando la atención. “Seguimos afrontando desde nuestro bolsillo el monotributo, los seguros, los viáticos y la elaboración de informes. Esta precarización no solo vulnera nuestros derechos como trabajadores, sino que también pone en riesgo la continuidad de las prestaciones que las personas con discapacidad necesitan para sus proyectos de vida”, afirmó.
Orué remarcó que el problema no afecta únicamente a los acompañantes terapéuticos, sino al conjunto de los prestadores del sistema de discapacidad. “Somos cientos de trabajadores atravesando esta situación. Este conflicto no puede analizarse de forma aislada: forma parte del contexto de ajuste que impacta sobre la salud y las políticas públicas. No se están recortando números, se están recortando derechos”, expresó.
Consultada sobre las consecuencias concretas, explicó que muchos profesionales se ven obligados a reducir las prestaciones para poder sostener su actividad. “Las horas autorizadas muchas veces no se condicen con los montos que pagan las obras sociales. Somos trabajadores, vivimos de nuestro sueldo y tenemos que encontrar un equilibrio entre garantizar los tratamientos y poder afrontar nuestros propios gastos”, indicó.
La referente también cuestionó la falta de canales de comunicación con la obra social. “Los correos electrónicos no tienen respuesta, los teléfonos no funcionan y el WhatsApp tampoco. Además, derivaron la atención administrativa a Santa Fe, por lo que desde Rosario ni siquiera podemos hacer gestiones presenciales. Estamos completamente incomunicados”, aseguró.
Respecto de la relación con las familias de los pacientes, Orué señaló que muchas acompañan el reclamo y realizan presentaciones para exigir soluciones. Sin embargo, reconoció que también existe preocupación por la posibilidad de que los tratamientos se interrumpan. “Necesitamos el apoyo de las familias y de otros prestadores. Este conflicto afecta a psicólogos, trabajadores sociales y a todo el sistema de discapacidad”, sostuvo.
Finalmente, explicó que la movilización busca obtener respuestas inmediatas y anticipó que el plan de lucha podría intensificarse si no aparecen soluciones. “Vamos a concentrarnos frente a IAPOS para exigir una respuesta urgente. Si esto no se regulariza en los próximos días, en asamblea definiremos cómo continuar. No podemos seguir naturalizando que quienes sostenemos derechos trabajemos durante meses sin cobrar”, concluyó.