La candidata de Fuerza Popular se impuso por menos de 50.000 votos sobre Roberto Sánchez y gobernará el país entre 2026 y 2031. Su triunfo pone fin a una serie de derrotas electorales y la convierte en la primera mujer elegida para ocupar la presidencia de Perú

Keiko Fujimori fue electa presidenta de Perú luego de imponerse en la segunda vuelta electoral frente a Roberto Sánchez, en una de las elecciones más reñidas de la historia reciente del país. La candidata de Fuerza Popular obtuvo el 50,135% de los votos válidos y superó a su rival por apenas 49.641 sufragios, una diferencia que le permitió alcanzar la Presidencia tras cuatro intentos consecutivos.
La victoria marca el desenlace de un extenso recorrido político iniciado hace más de una década. Fujimori había competido por la Presidencia en 2011, 2016 y 2021, llegando en las tres oportunidades al balotaje sin lograr imponerse. Esta vez, tras años de derrotas y en un escenario de fuerte polarización, consiguió revertir esa tendencia y encabezará el gobierno peruano durante el período 2026-2031.
La trayectoria política de la dirigente estuvo marcada desde sus inicios por el legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori. En la década de 1990 asumió el rol de primera dama luego de la separación de sus padres y, desde entonces, su figura quedó asociada al fujimorismo, un espacio que conserva un importante respaldo electoral, pero que también enfrenta un fuerte rechazo por las condenas contra el exmandatario por corrupción y violaciones a los derechos humanos.
A ese escenario se sumaron los procesos judiciales que involucraron a la propia Keiko Fujimori durante los últimos años y que condicionaron buena parte de sus campañas anteriores. El denominado “antivoto” al fujimorismo fue uno de los principales obstáculos que enfrentó en sus tres postulaciones frustradas, aunque en esta oportunidad no alcanzó para impedir su llegada al poder.
El ajustado resultado refleja, una vez más, la fragmentación política que atraviesa Perú. Con una diferencia inferior al 0,3% de los votos válidos, la nueva presidenta asumirá el desafío de gobernar un país profundamente dividido y con una prolongada crisis institucional, marcada en los últimos años por la inestabilidad política y la sucesión de presidentes.
El triunfo de Fujimori abre una nueva etapa para la política peruana. Tras más de quince años buscando la Presidencia, la líder de Fuerza Popular logró finalmente acceder al cargo más alto del país, aunque deberá enfrentar un escenario complejo en el que la construcción de consensos aparece como uno de los principales desafíos de su futura gestión.