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Detención de Georgina Orellano: La comunidad LGBT denuncia un ataque sistemático tras el arresto

Flavia Massenzio, abogada de la Federación Argentina LGBT, cuestionó el procedimiento policial contra la activista en CABA y alertó sobre el aumento exponencial de los crímenes de odio ante el desmantelamiento de las políticas públicas de diversidad. En “Apuntes y Resumen” dijo: “Es una especie de disciplinamiento: miren lo que puedo llegar a hacer con ustedes”.

La detención de la referente social Georgina Orellano, junto a sus compañeras Victoria y Esmeralda, ha generado una fuerte alarma en los organismos de derechos humanos. El arresto se produjo en el barrio de Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) tras una asamblea donde se reclamaba justicia por el asesinato de Rayel, una trabajadora sexual trans.

Según denunció Flavia Massenzio, en diálogo con “Apuntes y Resumen” de Radio UNR, “el procedimiento fue irregular y careció de flagrancia: la policía buscó a Orellano en su domicilio, la hizo salir al hall del edificio y allí la apresaron sin orden judicial, basándose únicamente en grabaciones de cámaras de seguridad que la mostraban caminando cerca de un tacho de basura incendiado durante la protesta”, señaló la secretaria de asuntos jurídicos de la Federación Argentina LGBT.

DESDE EL PUNTO DE VISTA LEGAL, Massenzio calificó el accionar como “una violación a las garantías constitucionales y al sentido común”, destacando que las activistas permanecieron incomunicadas durante horas por una contravención menor. Para la abogada, estos operativos” no son hechos aislados, sino que forman parte de una estrategia de control poblacional” y persecución dirigida hacia grupos vulnerados, incluyendo personas en situación de calle y migrantes.

MENSAJE DE DISCIPLINAMIENTO. Este tipo de intervenciones son interpretadas por el colectivo como “un mensaje de disciplinamiento y una muestra de la impunidad con la que se están manejando las fuerzas de seguridad en la Ciudad de Buenos Aires en los últimos tiempos”.

Este escenario de tensión se produce en la antesala del 28 de junio, Día Internacional del Orgullo, y bajo un contexto de preocupante aumento de la violencia.

ODIO. Massenzio reveló que, según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio, estos hechos aumentaron un 70% durante el último año, lo cual vinculó directamente con el desmantelamiento de organismos estatales y el aval gubernamental a los discursos de odio. Ante la falta de políticas públicas efectivas y una nueva ley antidiscriminatoria, la comunidad se prepara para movilizarse en todo el país, reafirmando que su reclamo básico sigue siendo “el derecho a vivir libremente y sin violencia”, finalizó.