• Tiempo de lectura:3 mins read

Diego Añaños: “No es lo mismo deberle al Estado que a organismos financieros”

El politólogo analizó el nuevo endeudamiento que negocia el Gobierno nacional y alertó sobre la creciente dependencia de acreedores internacionales. Sostuvo que el problema ya no es solo cuánto se debe, sino quién presta, en qué moneda y bajo qué condiciones.

El politólogo, Diego Añaños puso el foco en la estrategia de endeudamiento del Gobierno nacional y advirtió que el principal cambio no pasa por el volumen total de la deuda, sino por la transformación de su composición. En su columna en Radioactividad, sostuvo que la gestión de Javier Milei profundiza una tendencia iniciada años atrás: reemplazar deuda en pesos y con organismos estatales por compromisos en dólares y con acreedores financieros internacionales.

“Caputo sigue haciendo las cosas que mejor hace: pedir deuda”, ironizó al referirse al ministro de Economía, Luis Caputo, y a las negociaciones para obtener un nuevo préstamo por unos 5.000 millones de dólares. Según explicó, esos fondos contarían con garantías del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, una condición que, a su entender, revela las dificultades de Argentina para acceder al financiamiento internacional.

“Sin esa garantía no nos presta nadie. El préstamo es con entidades financieras globales, pero respaldado por organismos internacionales porque Argentina no tiene acceso al crédito en condiciones normales”, señaló.

Añaños recordó que la relación entre deuda y Producto Bruto Interno pasó de alrededor del 40% al final del último gobierno kirchnerista a cerca del 80% durante la gestión de Mauricio Macri, un nivel que, con variaciones menores, se mantiene hasta la actualidad. Sin embargo, aclaró que ese porcentaje, por sí solo, no explica el problema.

“El volumen de deuda no es necesariamente alarmante. Brasil o Colombia tienen ratios similares. El tema es que esos países no tienen defaults recientes y consiguen financiamiento barato. Argentina no”, afirmó.

La cuestión central es el cambio en el perfil del endeudamiento. “No es lo mismo estar endeudado en la moneda que uno emite que deber en dólares. No es lo mismo deberle a una agencia estatal que a un organismo financiero que impone condiciones”, remarcó.

También cuestionó que cada vez más compromisos se rijan por jurisdicciones extranjeras. “Estamos resignando la capacidad de resolver conflictos en tribunales argentinos para someterlos a cortes del exterior. Son decisiones que tienen consecuencias a largo plazo y que deberían discutirse mucho más”, sostuvo.

Aunque reconoció que algunos indicadores económicos muestran cierta estabilidad y aseguró compartir el alivio que generan algunas señales positivas, Añaños pidió no perder de vista las transformaciones estructurales que se están produciendo. “Uno puede festejar algunas cosas, pero al mismo tiempo tiene que prestar atención a lo que está ocurriendo. Y lo que está pasando con la deuda es, cuanto menos, preocupante”, concluyó.