El rector de la UNR y presidente del CIN defendió la recomposición salarial acordada con el gobierno nacional, aseguró que la pelea judicial por la Ley de Financiamiento Universitario continúa y destacó el crecimiento de la universidad pública en medio de un contexto de ajuste y desfinanciamiento

El rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci, defendió el acuerdo salarial alcanzado con el gobierno nacional para el sector universitario y aseguró que representa un alivio concreto para miles de trabajadores, aunque aclaró que está lejos de resolver la crisis que atraviesan las universidades públicas. “Es suficiente, definitorio de ninguna manera; hay que seguir peleando por lo que falta”, resumió durante una entrevista en La Marca de la Almohada.
Bartolacci sostuvo que la mejora salarial, que ronda el 25 por ciento y contempla una actualización adicional en septiembre, no fue una concesión espontánea del Ejecutivo sino el resultado de una estrategia sostenida de reclamo político, social y judicial. “No es casual que un gobierno que a ningún sector le da más de un 2 o 2,5 por ciento mensual haga esto con el sistema universitario. Es producto de la enorme movilización de la comunidad universitaria y de haber dado la pelea en todos los frentes”, afirmó.
El rector recordó que desde el inicio del conflicto las universidades lograron distintas conquistas parciales: el incremento presupuestario inicial del 270 por ciento para gastos de funcionamiento, la actualización de la garantía salarial, la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario y ahora esta nueva recomposición de haberes. “Cada vez que conseguimos algo fue porque hubo una enorme capacidad de organización y porque logramos instalar el tema en la sociedad”, señaló.
Al mismo tiempo, remarcó que el acuerdo tiene consecuencias concretas para la vida cotidiana de docentes y no docentes. Según explicó, los aumentos representan entre 200 mil y 500 mil pesos adicionales por mes, dependiendo del cargo y la dedicación. “No me puede resultar indiferente que un trabajador que hace un esfuerzo enorme para sostener la universidad tenga ese dinero o no lo tenga cuando no llega a fin de mes”, sostuvo.
Además, destacó el impacto que tendrá sobre las obras sociales universitarias, muchas de las cuales atravesaban una situación financiera crítica. “Había obras sociales al borde del cierre. Este acuerdo permite reparar más del 50 por ciento del déficit que venían acumulando y eso también significa garantizar prestaciones de salud para miles de familias”, explicó.
Frente a los cuestionamientos de algunos sectores gremiales, que consideran que la firma del acuerdo debilita el reclamo judicial por la aplicación plena de la Ley de Financiamiento Universitario, Bartolacci expresó una posición contraria. “Yo creo que lo fortalece. El Gobierno sostenía que no tenía recursos y que no había una norma que estableciera de dónde sacar los fondos. Ahora acaba de demostrar que los recursos existen”, argumentó.
En ese sentido, aclaró que el litigio judicial continúa y que el CIN ya presentó nuevos escritos para acelerar una resolución de fondo. “La semana pasada rechazamos formalmente la presentación del Gobierno como hecho nuevo y pedimos una sentencia de Cámara. También vamos a insistir ante la Corte Suprema para que se expida sobre la cautelar vinculada a salarios y becas”, detalló.
El rector explicó que la estrategia nunca fue elegir entre la negociación salarial y la vía judicial, sino avanzar por ambos caminos simultáneamente. “La Justicia tiene tiempos inciertos. Puede resolver en un mes o dentro de diez años. Si mientras tanto podemos conseguir algo importante sin resignar ninguna pelea, tenemos la obligación de hacerlo”, sostuvo.
Bartolacci también se refirió al sistema de becas y señaló que el acuerdo incluyó una actualización del 50 por ciento para las becas Belgrano, que alcanzan a unos dos mil estudiantes de la UNR. Además, anunció que la universidad trasladará el incremento presupuestario obtenido para reforzar sus propios programas de ayuda económica y acompañamiento estudiantil.
En otro tramo de la entrevista, cuestionó la orientación del Gobierno nacional en materia educativa y aseguró que existe una visión que busca reducir el papel del Estado en la educación superior. “No tengo ninguna duda de que no creen en la universidad pública ni consideran que el Estado tenga que invertir recursos en ella”, afirmó.
Sin embargo, destacó que la universidad pública conserva un fuerte respaldo social. “Con casi todo pudo este gobierno; con lo único que todavía no pudo, al menos en los términos en los que lo pretende, es con la universidad pública argentina. La sociedad la sigue defendiendo porque sabe lo que significa”, aseguró.
A quienes evalúan abandonar el sistema público para continuar sus estudios en instituciones privadas, Bartolacci les dejó un mensaje directo: “Que sigan en la universidad pública. El nivel de formación es incomparable y eso lo reconocen empresas, organizaciones y graduados en cualquier lugar del mundo”.
El rector aprovechó además para realizar un balance de la actualidad de la UNR y destacó que, pese a las dificultades presupuestarias, la institución continúa creciendo. Recordó que este año se creó una nueva facultad —la primera desde 1987— y se pusieron en marcha seis nuevas carreras, además de alcanzar cifras récord de inscripción.
“Pasamos de tener alrededor de 20 mil ingresantes a superar los 35 mil estudiantes preinscriptos. También crecieron los egresados y seguimos ampliando nuestra presencia territorial con más de 120 puntos en municipios y comunas de la provincia”, señaló.
Finalmente, Bartolacci insistió en que la situación del sistema universitario aún está lejos de normalizarse y anticipó que los próximos meses estarán marcados por nuevas negociaciones y reclamos. “Esto no termina acá. Hay una próxima discusión salarial en septiembre y todavía falta mucho para recuperar lo perdido. La universidad pública demostró que sabe pelear y va a seguir haciéndolo porque está defendiendo algo que es mucho más grande que un presupuesto: está defendiendo el derecho a la educación”, concluyó.