La Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la UNR (Coad) confirmó un paro entre el 16 y el 19 de junio, en reclamo de una recomposición salarial y del cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, pese a que la federación nacional Conadu aceptó la última oferta del Gobierno y levantó las medidas de fuerza a nivel nacional

La decisión marca una nueva diferencia entre el gremio rosarino y la conducción nacional. Con esta medida, los docentes de la UNR completarán su quinta semana de paro en lo que va de 2026, en un escenario de creciente tensión por los salarios y el presupuesto universitario.
La huelga fue ratificada luego de una consulta interna impulsada por Coad. Según informó el sindicato, el 83,1 por ciento de los docentes que participaron votó a favor de coordinar medidas de fuerza junto a otras asociaciones de base del país, incluso cuando Conadu no convoque a paros.
En total participaron 2.139 afiliados: 1.778 respaldaron la continuidad de las protestas, 320 votaron en contra y 41 se abstuvieron.
Con esos resultados, el gremio resolvió adherir a la medida convocada por sindicatos nucleados en Conadu Histórica y otras organizaciones universitarias, consolidando una estrategia de lucha por fuera de la federación mayoritaria.
El conflicto se mantiene desde comienzos del ciclo lectivo. La primera semana de paro se desarrolló entre el 16 y el 22 de marzo. Luego siguieron las huelgas del 30 de marzo al 4 de abril y del 27 de abril al 2 de mayo.
A esas medidas se sumaron actividades de visibilización, clases públicas y la participación en la Marcha Federal Universitaria del 12 de mayo, una de las movilizaciones más importantes del año en defensa de la educación superior pública.
Ahora, la protesta vuelve a escalar con una nueva semana sin clases presenciales en numerosas facultades y escuelas dependientes de la UNR.
Desde Coad sostienen que el conflicto tiene dos ejes centrales: la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
El gremio recuerda que esa norma establece la obligación de recomponer los haberes para recuperar el nivel de ingresos que tenían los docentes en diciembre de 2023.
“La ley de financiamiento universitario, que el gobierno de Javier Milei incumple desde hace 234 días, establece la obligación de elevar los salarios docentes para que recuperen el poder adquisitivo perdido”, señalaron desde la organización.
Según los cálculos difundidos por el sindicato, la recomposición debería alcanzar el 53,8 por ciento.
Uno de los puntos más cuestionados por Coad es el acuerdo salarial aceptado por otras organizaciones gremiales universitarias. La propuesta contempla un aumento del 21,33 por ciento sobre los salarios básicos y una suba adicional del 3 por ciento prevista para octubre.
Para el gremio rosarino, esa mejora resulta insuficiente frente a la pérdida acumulada del poder adquisitivo. “Es menos de la mitad de lo que nos corresponde”, afirmaron desde la conducción sindical. Además, remarcaron que una parte importante de la docencia universitaria continúa percibiendo ingresos por debajo de la línea de pobreza.
De acuerdo con los datos difundidos por Coad, la garantía salarial para un docente con dedicación exclusiva alcanzará los 1.497.941 pesos brutos mensuales. Sin embargo, advierten que el salario neto continúa por debajo de la línea de pobreza establecida por el Indec para un hogar tipo. “Esto implica que, pese al aumento, una gran parte de la docencia continuará cobrando salarios de pobreza”, sostuvieron.
Reclamo a la Corte Suprema
En paralelo al conflicto salarial, el gremio volvió a reclamar una definición judicial sobre la ley de financiamiento universitario.
Desde la organización consideran que la situación presupuestaria de las universidades nacionales requiere una resolución urgente y cuestionan que el Gobierno nacional no aplique plenamente una norma aprobada por el Congreso.
“Es más urgente que nunca que la Corte Suprema de Justicia se expida sobre la ley de Financiamiento Universitario”, expresaron.