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Mario Galizzi: “En los próximos seis meses podrían desaparecer otras 40 mil pymes”

El presidente de APYME, sostuvo que la economía argentina atraviesa un proceso de destrucción acelerada del entramado productivo y alertó que, de mantenerse las actuales políticas económicas, podrían perderse medio millón de empleos formales en los próximos seis meses

Las pequeñas y medianas empresas atraviesan uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. Así lo aseguró Mario Galizzi, presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), quien afirmó que la crisis actual responde a un modelo económico basado en “dólar barato, endeudamiento, apertura de importaciones y altas tasas de interés” y advirtió que las consecuencias sobre la producción y el empleo podrían profundizarse en los próximos meses.

En diálogo con La Marca de la Almohada, Mario Galizzi sostuvo que ya cerraron cerca de 35 mil pymes en todo el país y que se perdieron más de 340 mil puestos de trabajo formales. Según estimaciones del sector empresario, en los próximos seis meses podrían desaparecer otras 40 mil empresas y perderse alrededor de 500 mil empleos. “No es que esté ocurriendo algo distinto a lo previsto. Lo único que sorprende es la velocidad. Muchas empresas se sostuvieron endeudándose, consumiendo capital o recurriendo a préstamos personales, pero ya no tienen margen para seguir aguantando”, señaló.

El dirigente puso además el foco en el deterioro del poder adquisitivo y el creciente endeudamiento de las familias. Aseguró que una gran cantidad de trabajadores destina buena parte de sus ingresos a pagar cuotas, tarjetas de crédito y préstamos, en un contexto de salarios deprimidos y aumento de los costos de vida. “Hoy Argentina tiene uno de los salarios más bajos de América Latina y, al mismo tiempo, costos energéticos altísimos. Hay una enorme transferencia de recursos desde los trabajadores y las pymes hacia el sector financiero y energético”, afirmó.

Frente a este escenario, APYME impulsa una ley de emergencia para el sector. La iniciativa propone refinanciar deudas impositivas a largo plazo, evitar cortes de servicios esenciales, reestructurar pasivos energéticos y proteger los ingresos mínimos frente a embargos y descuentos automáticos. “Necesitamos una política de desendeudamiento como la que implementó Brasil o como la que tuvo Argentina después de la crisis de 2001. Hay que darles aire a las empresas y a las familias para que puedan volver a producir y consumir”, explicó.

Galizzi también planteó la necesidad de discutir un modelo de desarrollo de largo plazo. Cuestionó la apertura irrestricta de las importaciones y sostuvo que el país debe aprovechar sus recursos naturales, su capacidad científica y su sistema universitario para generar valor agregado. “Argentina no puede resignarse a ser solamente exportadora de materias primas. Tenemos universidades reconocidas, científicos, recursos energéticos y una tradición industrial importante. El desafío es definir qué sectores queremos desarrollar y cómo protegerlos para generar empleo y producción”, concluyó.