El intendente de Rufino, Natalio Lattanzi, participó como veedor internacional en las elecciones presidenciales de Colombia, destacando la transparencia de un sistema. “Me sorprendió la agilidad, el control del proceso y la armonía con la cual se desarrolló la jornada”, dijo en diálogo con “Apuntes y Resumen”.

Natalio Lattanzi representó a la Argentina y a la provincia de Santa Fe como observador internacional en los comicios presidenciales de Colombia, desarrollados principalmente en Bogotá.
Durante su labor en el centro de votación de Corferias, uno de los más importantes del país, intendente de Rufino resaltó” la armonía y el control del proceso electoral”, el cual estuvo marcado por la competencia entre los candidatos De la Espriela y Cepeda, en diálogo con “Apuntes y Resumen” de Radio UNR.
Lattanzi subrayó el carácter “democrático” de la jornada, que se inició con un protocolo ceremonial en la Plaza Bolívar con presencia de todas las instituciones de control, como el Consejo Nacional Electoral y la Procuraduría General de la Nación.
EL SISTEMA COLOMBIANO se distingue por estar totalmente tercerizado y en manos de un sector privado, lo que garantiza una ejecución independiente de la influencia gubernamental en la distribución de urnas y el conteo de votos.
BOLETA ÚNICA O TARJETÓN. El proceso utiliza un “tarjetón”, un sistema de boleta única similar al de Santa Fe, donde el votante registra su huella dactilar y firma junto a su número de cédula. Lattanzi describió “una dinámica sumamente ágil en grandes pabellones sin filas extensas”; por ejemplo, en el sitio donde estuvo presente, votaron casi 300.000 personas en 280 mesas con una fluidez que permitió obtener el 95% del “preconteo” inicial en solo dos horas tras el cierre de urnas.
Finalmente, la jornada electoral arrojó una participación voluntaria del 57%, una cifra considerada histórica y superior a comicios anteriores en un país donde el voto no es obligatorio. Dado que el candidato más votado obtuvo el 43% y su competidor el 40%, no se alcanzó el umbral del 50% más uno necesario para ganar en primera vuelta, lo que hace inevitable el balotaje.
Lattanzi valoró la trazabilidad del sistema y la “ausencia de bocas de urna” partidarias, lo que asegura que los resultados oficiales sean comunicados con transparencia y sin injerencias políticas externas.