El economista y presidente de Unidad Popular Claudio Lozano, analiza en “Apuntes y Resumen” el impacto del nuevo proyecto de incentivo a las grandes inversiones, denunciando beneficios fiscales excesivos por 30 años, la falta de proveedores locales y el trasfondo de una deuda pública récord.

Claudio Lozano, economista y referente de Unidad Popular, calificó al “Super RIGI” como una “versión potenciada del régimen anterior, diseñada específicamente para inversiones extranjeras superiores a los 1000 millones de dólares en sectores de alta tecnología, como robótica y centros de datos” en diálogo con “Apuntes y Resumen” de Radio UNR.
Según el ex diputado nacional, este proyecto establece una zona exclusiva que “otorga beneficios totales en materia fiscal y aduanera, garantizando una estabilidad por 30 años que crea derechos adquiridos inamovibles para las empresas”.
Además, advirtió que la iniciativa “somete a la Argentina a arbitrajes externos que históricamente han resultado negativos para el país, mientras se desfinancia al Estado al renunciar a la recaudación y al control de divisas”.
“TRAJE A MEDIDA”. Para el entrevistado, el nuevo régimen funciona como un “traje a medida” para intereses internacionales, mencionando específicamente a figuras como Elon Musk o Peter Thiel, pero carece de beneficios reales para la estructura productiva nacional. Lozano subrayó que el RIGI original “ya demostró su ineficacia al no atraer inversiones nuevas, sino aplicarse a proyectos extractivos preexistentes donde la participación de proveedores locales es mínima”.
EN LA NUEVA PROPUESTA, se eliminan las restricciones de contratación local y se reducen aún más las alícuotas de ganancias (del 25% al 15%), permitiendo que las empresas operen sin generar encadenamientos productivos que fortalezcan la industria argentina.
Inversiones que no llegan y soberanía en riesgo: La dura crítica de Claudio Lozano al nuevo régimen oficial. Un traje a medida para los gigantes tecnológicos a costa de la soberanía.
Finalmente, Lozano enmarcó esta política en un contexto económico “crítico”, donde Argentina registra un saldo negativo de inversión extranjera y un estancamiento de cinco décadas marcado por el endeudamiento y la fuga de capitales.
SUPERAVIT FISCAL. Denunció que el supuesto superávit fiscal del gobierno es ficticio, ya que se sostiene sobre el impago de intereses de una deuda pública que alcanzó niveles récord en marzo de 2026. “Argentina se desangró en el marco del proceso de endeudamiento”, concluyó, señalando que la falta de estabilidad económica, social y política impide que el país convoque inversiones genuinas fuera de la renta inmediata de los recursos naturales.