Ante el alarmante aumento de siniestros viales, la provincia de Santa Fe unifica los criterios para obtener la licencia de conducir motos, sumando pruebas específicas de frenado y maniobrabilidad para reducir las muertes en el tránsito. En “Notas Viales” de “Notas de Papel” Sebastián Kelman de la Agencia de Seguridad Vial y el psicólogo Mauro Derma brindaron su mirada sobre el tema.

La provincia de Santa Fe ha comenzado a implementar un nuevo examen práctico unificado para obtener la licencia de conducir motocicletas, una medida que busca frenar las altas tasas de siniestralidad vial. Según datos del Observatorio Vial provincial, el 46% de las víctimas fatales en 2024 fueron motociclistas, una cifra preocupante que se mantiene elevada frente al crecimiento del 60% en la venta de estos vehículos.
Las autoridades enfatizan que, ante la vulnerabilidad del conductor, es fundamental profesionalizar el acceso al carnet para mitigar un problema que ya representa el 70% de los lesionados graves en el tránsito.
EL NUEVO PROTOCOLO exige que los aspirantes superen tres pruebas específicas de maniobrabilidad: el eslalon o zigzag, la realización de un “ocho” o infinito y, fundamentalmente, una maniobra de frenado de emergencia.
En “Notas de Papel”, Mauro Derma, instructor especializado y psicólogo, señaló que muchos conductores desconocen técnicas básicas, como el uso correcto y combinado de los frenos, lo que deriva en caídas evitables o bloqueos de rueda ante obstáculos inesperados.
Con este criterio unificado, la Agencia Provincial de Seguridad Vial busca que todas las localidades de la provincia exijan los mismos estándares de aptitud, enfocándose especialmente en los conductores novatos.
MÁS ALLÁ DE LA DESTREZA TÉCNICA, la iniciativa apunta a un cambio cultural necesario, ya que se observa que muchos usuarios no perciben el riesgo real de la conducción ni consideran a la moto como un vehículo que requiera preparación previa.
Sebastián Kelman, director del Observatorio Vial, advirtió que la informalidad y la falta de conciencia agravan la situación, mencionando que en muchas localidades la moto se utiliza de forma masiva sin los elementos de seguridad adecuados, como el casco. La implementación de este examen más exigente se presenta como un desafío clave para fomentar la responsabilidad individual y proteger la vida de los ciudadanos en la vía pública.