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“Quieren sacar 200 metros más de costa”: crece el rechazo al parque acuático en la rambla de Rosario

Integrantes de asociaciones náuticas, ambientales y vecinales cuestionan el proyecto impulsado por el municipio y la Provincia. Denuncian privatización del espacio público y advierten que la obra afectará actividades deportivas y recreativas en la costa central rosarina

El proyecto del denominado “parque acuático” sobre la rambla de Rosario continúa generando polémica. Mientras desde la Municipalidad y el gobierno provincial lo presentan como una obra de revitalización urbana y turística, distintos sectores vinculados al río, al deporte y al ambiente expresan un fuerte rechazo y denuncian que implicará una reducción del acceso público a la costa.

En diálogo con La Marca de la Almohada, Diego Algrain, integrante de la Asociación de Guías e Instructores de Kayakistas, miembro de la Multisectorial de Deportes Náuticos y del Consejo Consultivo del Río, sostuvo que el proyecto “es un disparate total” y aseguró que la ciudadanía mayoritariamente se opone a la iniciativa.

“La rambla de Rosario es un emblema que tenemos todos los rosarinos. En una ciudad con kilómetros de costa, tenemos menos de un kilómetro de playa y costa libre. Y ahora, encima de que hace años reclamamos más espacio porque ya queda chico, nos quieren sacar 200 metros más”, afirmó.

El proyecto contempla la instalación de dos grandes piletas de hormigón a metros del Paraná, además de sectores gastronómicos, servicios y nuevas áreas parquizadas. Desde el Ejecutivo municipal aseguran que la intervención permitirá atraer inversiones, potenciar el turismo y recuperar una zona que —según afirman— perdió concurrencia en los últimos años.

Sin embargo, Algrain cuestionó esa mirada y sostuvo que la costa pública es precisamente uno de los principales atractivos de Rosario.

“Vos vas a las ciudades turísticas más lindas del Paraná y las playas no se tocan. La naturaleza es lo más turístico que hay. Un complejo de piletas se puede hacer en cualquier otro lado sin afectar la poca costa que tenemos”, señaló.

Desde las organizaciones vinculadas a los deportes náuticos advierten que el espacio ya resulta insuficiente para la cantidad de actividades que se desarrollan en la zona. “Allí funcionan escuelas de kayak, salen los chicos de kitesurf, windsurf, stand up paddle y también nadadores. Además, cuando el río está bajo, practican chicos de Optimist de los clubes de vela. Ya hoy el lugar queda chico. Si nos sacan espacio, directamente no entramos más”, explicó.

El referente también cuestionó el modelo de acceso pago que actualmente existe en parte del balneario La Florida y remarcó que Rosario tiene una relación históricamente limitada con el río. “No existe prácticamente ningún lugar donde caminás por la playa y de golpe te encontrás una reja porque del otro lado es privado. Está naturalizado, pero es absurdo”, sostuvo.

El rechazo al proyecto se articula a través de una comisión integrada por más de 25 agrupaciones deportivas, ambientales y vecinales. Durante el último fin de semana realizaron un acampe con actividades culturales y festivales en la rambla, y ya preparan nuevas protestas.

“El miércoles vamos a hacer una marcha y asamblea frente a la Municipalidad y el sábado habrá otra actividad en la costanera”, adelantó Algrain.

Según relató, las organizaciones comenzaron a ser escuchadas por el municipio recién después de la repercusión pública del conflicto. “En el proceso de elaboración del proyecto nadie nos consultó nada, ni siquiera dentro del Consejo Consultivo del Río”, denunció.

El integrante de la Multisectorial indicó además que mantuvieron reuniones con distintos concejales y funcionarios municipales, aunque criticó la ausencia del oficialismo en una audiencia pública realizada en el Concejo Municipal. “En la audiencia pública no vino ningún concejal oficialista a escucharnos”, remarcó.

Mientras el debate crece, desde los sectores que se oponen al parque acuático insisten en que la discusión de fondo no es solamente una obra puntual, sino el modelo de relación de Rosario con su ribera. “Esperemos que el intendente escuche a la ciudadanía y dé marcha atrás con esto”, concluyó Algrain.