En la Tertulia de Viernes desde el Congreso COPUCI, los científicos Emiliano Ocampo y Nadia Cerino relatan cómo una campaña de 20 días en el talud continental se transformó en un suceso masivo, redefiniendo el vínculo entre los investigadores y la sociedad argentina. Un streaming distinto del Mar Argentino que cautivó al país.

Lo que comenzó como una misión técnica para estudiar la biodiversidad en el talud continental terminó convirtiéndose en un fenómeno cultural sin precedentes en el país. Durante la expedición Talud 4, el uso de un vehículo operado remotamente (ROV) permitió transmitir en vivo imágenes de las profundidades marinas que atrajeron a miles de usuarios, quienes pasaban horas observando el lecho oceánico con “paciencia científica”.
Este suceso, que alcanzó picos de 70.000 personas conectadas simultáneamente y acumuló millones de visualizaciones, demostró que existe un interés genuino de la comunidad por el conocimiento, incluso en formatos de “televisión lenta” que se alejan de la inmediatez de las redes sociales tradicionales.
Parte de esta historia la contaron los científicos Emiliano Ocampo y Nadia Cerino en la Tertulia de Viernes de Radio UNR junto a Diego Fiori y Lisandro Leoni desde el X Congreso Internacional de Comunicación Pública de la Ciencia y la Tecnología (COPUCI 2026) que se llevó a cabo en la Ciudad Universitaria de la UNR.
LA CONVIVENCIA A BORDO DEL BUQUE, a 350 kilómetros de la costa, fue descrita por los investigadores como una experiencia de aislamiento total con una “química” excepcional entre los 25 tripulantes. En ese entorno, taxónomos especializados en crustáceos y corales debieron salir de su zona de confort para actuar como comunicadores, respondiendo preguntas del chat en tiempo real sobre organismos como la ya famosa “estrella culona”.
Esta interacción humanizó la figura del científico y generó una comunidad digital que no solo buscaba resultados, sino que se fascinó al ser testigo directo del proceso de investigación y descubrimiento de paisajes submarinos nunca antes vistos.
IMPACTO. Para los protagonistas, el impacto de la campaña fue transformador tanto en lo personal como en lo profesional. Nadia Cerino, quien antes de la expedición se mantenía alejada de la exposición mediática, vio cómo su vida cambiaba al regresar a tierra firme, convirtiéndose en una referente de la comunicación científica bajo el apodo de “Nadia Coralina”.
ANALIZAR LA EXPERIENCIA. Actualmente, el equipo colabora con investigadoras de la Universidad Nacional de Misiones para analizar las métricas de este fenómeno, las cuales revelan que el 84% de la audiencia fue argentina, consolidando al streaming científico como una herramienta poderosa para despertar vocaciones y fortalecer la cultura nacional.
A pesar del éxito y los reconocimientos obtenidos, como el Martín Fierro, los científicos advierten sobre la importancia crítica del financiamiento estatal para sostener estos avances.
Emiliano Ocampo destaca que, si bien existe un contexto de recortes, la respuesta del público demuestra una confianza en el sistema científico argentino que supera la media mundial.
LO QUE DEJA LA EXPEDICIÓN. La expedición no solo permitió identificar ecosistemas vulnerables y especies clave para la economía, sino que también puso en escena el valor de la universidad pública y de organismos como el CONICET y la Prefectura Naval en la defensa de la soberanía y el conocimiento del patrimonio natural.