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El espejismo de la recuperación: Por qué el modelo de Caputo no logra reactivar el consumo

Mientras el Gobierno nacional desplaza el inicio de la “bonanza económica” hacia el segundo semestre, los indicadores del CEPA advierten sobre la pérdida de 300.000 puestos de trabajo registrados y la parálisis de sectores clave para la soberanía sanitaria y educativa. En “Apuntes y Resumen”, el analista Tomas Castagnino dijo: “No parece que estos 18 meses sean de un bienestar para todos”.

El ministro de Economía, Luis Caputo, ha vuelto a redefinir el horizonte de la recuperación argentina, postergando para junio el inicio de un ciclo que promete ser el más próspero de las últimas décadas. Sin embargo, este discurso de optimismo choca con una realidad de ajustes profundos en áreas estratégicas.

Según se desprende de la información oficial, el Instituto Malbrán y el Incucai han sufrido recortes millonarios que paralizan obras de infraestructura fundamentales, sumándose a una poda de casi 79.000 millones de pesos en el sistema educativo nacional.

Para el economista Tomás Castagnino del CEPA (Centro de Economía Política Argentina), esta narrativa de “luz al final del túnel” guarda una similitud preocupante con la gestión económica de 2018, donde “la estabilidad financiera no logró traducirse en mejoras para la economía real”, dijo el economista en “Apuntes y Resumen” de Radio UNR.

LA RADIOGRAFÍA DEL MERCADO LABORAL actual revela una fractura evidente entre los sectores beneficiados por el nuevo modelo y la mayoría trabajadora. Mientras el agro, la minería y la intermediación financiera muestran signos de crecimiento, los grandes generadores de empleo —industria, construcción y comercio— registran caídas de hasta el 14%. “Esta dinámica ha resultado en la pérdida de 300.000 puestos de trabajo registrados y una caída de 10 puntos en los salarios reales”, dijo Castagnino quien advierte que “los sectores en crisis representan el 44% del empleo en el país, lo que pone en duda la efectividad de una recuperación que, por ahora, parece marginar a casi la mitad de la fuerza laboral”.

LLEVADOS POR LA FE. Finalmente, el análisis del CEPA subraya que la sostenibilidad de este esquema depende excesivamente de factores externos y de la fe en la inversión extranjera, sin atender al desplome del consumo interno.

A pesar de los incentivos fiscales como el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) o las reformas para abaratar contrataciones, la falta de dinamismo en el mercado local impide que las empresas tengan motivos reales para invertir o tomar personal. Con un ojo puesto en las elecciones de Estados Unidos como posible salvavidas financiero, el Gobierno nacional apuesta a un “círculo virtuoso” que, según los analistas, difícilmente llegará a los sectores populares si no se recupera el poder adquisitivo de la población.