Organizaciones ambientalistas, vecinos y pescadores se encuentran en estado de alerta ante la construcción de un complejo de piletas de 10.000 m² que, denuncian, pondría en riesgo el acceso gratuito al río y la biodiversidad de la costa rosarina. Este fue el tema central de la columna de ambiente de Jorgelina Hiba en “Apuntes y Resumen”.
La ciudad de Rosario atraviesa un intenso debate tras el anuncio de la Municipalidad de remodelar la Rambla Norte para instalar un parque acuático de 10.000 metros cuadrados, financiado por la provincia. Una asamblea masiva, que reunió a pescadores, agrupaciones como “El Paraná No Se Toca” y vecinos autoconvocados, denunció que el proyecto fue diseñado de manera inconsulta y a “espaldas de la sociedad”, sin contar con los estudios de impacto ambiental correspondientes.
Los manifestantes alertan que esta obra implicaría la pérdida de al menos 62 árboles de vegetación nativa y el cercenamiento del último tramo de playa pública y gratuita que queda en la zona norte, hoy intensamente utilizado para actividades recreativas y deportivas.
Desde la mirada de la periodista Jorgelina Hiba, la intervención amenaza la identidad cultural y el uso ciudadano de un espacio que nunca estuvo “abandonado” por los rosarinos, a pesar de la falta de mantenimiento en infraestructura básica como baños e iluminación.
Los pescadores locales manifestaron su profunda preocupación por la posible pérdida de su espejo de agua y zona de amarre de canoas, mientras que nadadores y escuelas de kayak advierten sobre la contaminación visual y el impacto de llenar de plástico la ribera

EL RECLAMO CENTRAL sostiene que el desarrollo turístico no debe realizarse a costa del espacio democrático y el paisaje natural del río Paraná, el cual ya funciona como un recurso recreativo invaluable para la comunidad.
La controversia ha escalado al ámbito político, generando posturas divergentes en el Concejo Municipal que se debatirán formalmente el próximo lunes en la Comisión de Ecología. Mientras el intendente Pablo Javkin defiende la inversión en obra pública como un motor de desarrollo, desde los bloques libertarios se cuestiona el uso de fondos estatales para este fin, y sectores de la oposición critican la privatización encubierta del espacio público.
LA RAMBLA ES DE TODOS. Con más de 3.300 firmas recolectadas bajo la consigna “La Rambla es de todos”, las organizaciones esperan abrir canales de diálogo efectivos que permitan una remodelación respetuosa del entorno y del uso popular de la costa.
Organizaciones sociales y vecinos autoconvocados: Red Ecosocialista, Agiks, Pescadores, Multisectorial Deportes Náuticos, Red Cossettini., Corriente Ambiental Soberana, Nuestros Arboles Rosario, Windsurfistas Autoconvocados., Mundo Aparte, El Paraná No Se Toca, Multisectorial Humedales, Taller Ecologista, Vecinal El Embudo, Naf Nadadores Rosario, Corriente Ambiental Soberana, Taller de Comunicación Ambiental y Colectivo Más Río Menos Basura.