El politólogo Diego Añaños cuestionó la lectura oficial sobre el empleo y advirtió que el aumento de la actividad responde a la caída de ingresos familiares. Señaló un deterioro en la calidad del trabajo y alertó sobre el impacto de la “inseguridad jurídica” en la inversión
En su columna en Radioactividad, el politólogo Diego Añaños analizó la situación económica y laboral en Argentina y planteó fuertes críticas al diagnóstico del gobierno nacional. Según sostuvo, los indicadores actuales muestran un mercado de trabajo en deterioro, con salarios en baja y una creciente precarización.
Añaños cuestionó en primer lugar el concepto de “seguridad jurídica” utilizado en el debate público. “En Argentina siempre se la asocia a la propiedad privada, pero también se ve afectada cuando el Estado no cumple la ley”, afirmó, en referencia al conflicto con el sistema universitario y otros sectores. En ese sentido, advirtió que este escenario impacta en la percepción internacional: “Las empresas están viendo que hay un gobierno dispuesto a avanzar sin respetar normas, y eso se refleja en la inversión”.
Como ejemplo, mencionó la caída de la inversión extranjera directa en 2025 —la más fuerte en dos décadas— y un riesgo país que se mantiene por encima de los 550 puntos.
En el plano laboral, el analista desmintió las afirmaciones del presidente sobre una supuesta mejora del empleo. “La tasa de desempleo no cayó, aumentó, lo dice el INDEC”, remarcó. Sin embargo, explicó que sí se observa un incremento en la tasa de actividad, es decir, más personas buscando trabajo.
Lejos de interpretarlo como un signo de optimismo, Añaños lo vinculó a una situación de necesidad: “No es que la gente entra al mercado laboral porque cree que va a conseguir empleo, sino porque los ingresos del hogar no alcanzan y otros miembros de la familia salen a buscar trabajo”.
En ese contexto, describió un doble proceso de ajuste en el mercado laboral: “Se está ajustando por precio y por calidad”. Esto implica, por un lado, salarios más bajos y, por otro, una creciente precarización de las condiciones de empleo.
El especialista ejemplificó esta tendencia con el crecimiento del sector de hoteles y restaurantes, que generó 141.000 nuevos puestos desde diciembre de 2023. “Más del 70% de esos empleos son informales o de baja calidad, muchos vinculados a trabajo en la calle o desde el hogar”, indicó.
Además, señaló que los ingresos en esos nuevos puestos son considerablemente menores: “El salario promedio del sector ronda los 800.000 pesos, pero los nuevos trabajadores están en torno a los 500.000”.
Otro dato que destacó es el aumento del pluriempleo. “Hay 1,6 millones de personas con más de un trabajo, y más del 10% de los trabajadores registrados tiene otro empleo adicional”, precisó. Para Añaños, esto evidencia que los ingresos actuales no alcanzan para sostener el nivel de vida.
“Se generan nuevos puestos, pero no necesariamente más trabajadores: muchas veces son las mismas personas tratando de compensar la caída de sus ingresos”, explicó.
Finalmente, concluyó que el diagnóstico oficial omite estos aspectos estructurales. “El problema no es solo cuántos empleos hay, sino en qué condiciones y con qué salarios”, sintetizó.