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Un informe de la UNL revela que los salarios docentes requieren un aumento del 55,5% para recuperar su valor

La decana de la Facultad de Ciencias Económicas y vicerrectora de la Universidad Nacional del Litoral, Liliana Dillon, advirtió en “Apuntes y Resumen” sobre la “asfixia presupuestaria” que atraviesan las casas de altos estudios y denunció que el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario está provocando una “desarticulación sin precedentes de los equipos de investigación y docencia”.

El sistema universitario argentino atraviesa una situación crítica de cara a la Marcha Federal del 12 de mayo, marcada por una desactualización del 38,3% en las partidas de funcionamiento y un incumplimiento judicial por parte del Ejecutivo Nacional respecto a las leyes vigentes. Según un informe técnico de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNL, la inflación ha erosionado de tal manera los recursos que hoy se requiere un incremento del 55,5% en los salarios brutos solo para recuperar la capacidad de compra perdida como contó Liliana Dillon decana de la Facultad de Ciencias Económicas y vicerrectora de la UNL en “Apuntes y Resumen” de Radio UNR.

“Esta asfixia financiera no solo afecta el mantenimiento edilicio, que ha sufrido una pérdida del 85% en gastos de infraestructura, sino que pone en riesgo la continuidad de programas de extensión y becas esenciales para el entramado social”, señaló la funcionaria universitaria.

LA PRECARIEDAD SALARIAL ha alcanzado niveles alarmantes: en febrero de 2026, un docente que recién inicia su carrera (JTP con dedicación simple) percibió un salario de bolsillo de apenas 202.000 pesos.

Esta realidad afecta a la mayoría de la planta académica, dado que el 60% de los docentes de la UNL tienen dedicación simple.

Liliana Dillon destaca que esta situación es “increíble” para los propios estudiantes y está generando una rotación constante en las cátedras, ya que los profesionales optan por volcarse al sector privado, al teletrabajo para el exterior o, en casos más angustiantes, abandonan la academia para realizar tareas como conducir un Uber.

DAÑO ESTRUCTURAL DE LAS UUNN. Más allá de la coyuntura económica, la preocupación radica en el daño estructural a largo plazo; se estima que la paralización de investigaciones científicas actuales demandará entre 8 y 12 años para ser revertida.

Mientras tanto el Gobierno Nacional presenta proyectos que eliminan la recomposición de las pérdidas sufridas durante el 2024, desde las universidades defienden que la inversión en educación tiene un efecto multiplicador en la economía real y en la matriz productiva regional. “No hay manera de salir de un conflicto si no hay escucha”, sentenció la vicerrectora, subrayando que la falta de convocatoria a paritarias y el ataque sistemático a la institucionalidad universitaria comprometen el futuro del desarrollo nacional.