Tras más de un año sin espacio propio, la organización retoma su funcionamiento en Beruti al 2300 con un notorio aumento de personas en situación de calle

El referente del refugio Sol de Noche, Juan Pablo Locatelli, confirmó la reapertura del espacio en una nueva sede ubicada en Beruti 2338 y convocó a la comunidad a sumarse como voluntaria en un contexto de creciente demanda social. “Después de mucho tiempo sin poder funcionar, volver a abrir es una gran alegría, pero también un desafío enorme”, señaló.
En diálogo con La Marca de la Almohada, Locatelli repasó el proceso que atravesó la organización tras dejar su histórico espacio en zona oeste en 2024. “Tuvimos que desalojar el lugar sin tener otro confirmado. Fue un año de mucha incertidumbre y trabajo hasta que conseguimos esta casa a través del Arzobispado, con un comodato por diez años”, explicó. La puesta en condiciones del nuevo inmueble demandó más de un año de obras sostenidas principalmente por voluntariado y aportes solidarios.
El refugio retomará sus actividades de manera progresiva, con el objetivo de llegar al invierno con el funcionamiento pleno. “Tenemos que poner a prueba el lugar, ver cómo responde con la dinámica diaria, y ajustar lo necesario. Es un espacio completamente nuevo”, indicó. La capacidad será de 30 plazas, destinadas a hombres mayores de 45 años, población que priorizan por su mayor nivel de vulnerabilidad.
Locatelli advirtió que la situación social se agravó en los últimos años, con un incremento sostenido de personas en situación de calle. “Después de la pandemia cambió mucho el perfil: hoy vemos más familias, más jóvenes y también mujeres. Hay gente que no era de la calle y hoy está en la calle por no poder sostener un alquiler o un trabajo”, describió.
Durante el tiempo en que no contaron con sede, el equipo mantuvo el vínculo con esa población a través de recorridas nocturnas, entrega de alimentos y participación en iniciativas como el “refugio móvil”. “No pudimos alojar personas, que es nuestra función principal, pero seguimos presentes con otras acciones para acompañar”, sostuvo.
En este nuevo comienzo, la organización enfrenta además un escenario económico más complejo para sostener su funcionamiento. “Dar de comer, cubrir servicios y mantener el espacio implica un costo muy alto. Venimos de casi dos años sin actividad completa y con los mismos recursos, en un contexto donde todo aumentó”, explicó.
Por eso, desde Sol de Noche convocan a sumar voluntarios y colaboraciones. “Necesitamos gente que quiera dar una mano y también donaciones, ya sea de alimentos, productos de higiene o aportes económicos. Todo suma para poder sostener el refugio”, remarcó Locatelli. La primera reunión informativa para nuevos voluntarios se realizará este miércoles a las 18.30 en la nueva sede.