En “Falso Vivo”, el coordinador del programa municipal de VIH e ITS, Damián Lavarello, analizó la evolución epidemiológica de la ciudad, destacó la eficacia de los nuevos tratamientos y advirtió sobre la importancia del diagnóstico temprano para frenar el avance de la sífilis y otras infecciones.
Rosario se ha transformado en un modelo de salud pública a nivel nacional, dejando atrás los años críticos de las décadas del 80 y 90 para convertirse en una ciudad con respuestas coordinadas y efectivas ante el VIH y las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). Según Damián Lavarello, coordinador del programa municipal, la ciudad ostenta actualmente la tasa de transmisión vertical de VIH —de persona gestante a hijo— más baja de Argentina, en diálogo con “Falso Vivo” de Radio UNR.
Este logro es fruto de un trabajo conjunto entre el Estado y organizaciones sociales, que permite ofrecer testeos rápidos, voluntarios y gratuitos en diversos puntos de la red de salud, como el centro ubicado en Moreno 960, garantizando el acceso confidencial a toda la población.
A pesar de los avances en VIH, donde los tratamientos modernos permiten que las personas alcancen un estado de “indetectabilidad” que impide la transmisión del virus, existe una creciente preocupación por el recrudecimiento de la sífilis. Lavarello advirtió que, en los últimos diez años, los casos de esta bacteria han aumentado de forma sostenida no solo en Rosario, sino en toda la región. A diferencia del VIH, la sífilis no genera inmunidad y puede contraerse múltiples veces; además, el preservativo no previene su contagio al 100%, ya que la bacteria se transmite por contacto piel con piel en zonas que el látex no siempre cubre. La detección a tiempo es crucial, especialmente durante el embarazo, para evitar malformaciones congénitas o abortos.
La estrategia actual del municipio combina la promoción del preservativo con nuevas herramientas tecnológicas como la Profilaxis Pre-Exposición (PrEP), un tratamiento preventivo que reduce en un 98% la posibilidad de infección por VIH en personas con mayor riesgo.
No obstante, el especialista remarcó que nada reemplaza los beneficios de evitar la infección inicial y superar el estigma social que aún persiste. Por ello, se invita a la ciudadanía a informarse y solicitar el análisis en cualquier centro de salud o consulta médica, ya que el diagnóstico temprano sigue siendo la herramienta más potente para garantizar una vida saludable y cortar las cadenas de transmisión en la comunidad.