En “Apuntes y Resumen”, Daniel Milanesio, referente del sector, denunció que la falta de actualización tarifaria y el aumento sostenido de costos operativos obligan a las empresas a suspender recorridos clave y reducir la conectividad en la provincia de Santa Fe.

El transporte interurbano en la provincia atraviesa una crisis profunda debido a que las tarifas se encuentran congeladas desde agosto de 2025, mientras que los costos operativos, especialmente el combustible, han sufrido un incremento del 80% en el mismo periodo. Según Daniel Milanesio, presidente de la empresa Güemes e integrante de la Cámara de Transporte Interurbano, “existe un desfasaje de aproximadamente el 40% entre el valor actual del boleto y el costo real de prestación del servicio”, como comentó en diálogo con “Apuntes y Resumen” de Radio UNR.
Esta situación ha llevado a las cámaras del sector a solicitar una recomposición urgente ante la Secretaría de Transporte provincial, aunque tras tres meses de gestiones aún no han obtenido una respuesta definitiva.
¿SOLUCIONES?. Como consecuencia directa de este desequilibrio económico, diversas empresas han comenzado a reducir sus frecuencias e incluso a eliminar servicios que no cubren los costos básicos de combustible y salarios. En el caso puntual de la empresa Güemes, el servicio troncal que conecta Rosario con Rafaela ha disminuido su oferta de diez salidas diarias a solo seis, priorizando el mantenimiento de la ruta principal sobre los servicios a localidades intermedias, donde el flujo de pasajeros es menor.
Actualmente, al menos cuatro empresas que integran la cámara ya han implementado recortes similares para intentar equilibrar sus balances ante una “debacle económica” que consideran insostenible.
FALTAN SUBSIDIOS. El panorama se agrava por la ausencia total de subsidios nacionales desde el año 2018 y un aporte provincial que, tras permanecer congelado durante dos años, hoy solo cubre cerca del 10% de los costos operativos. Además, la imposibilidad de acceder a financiamiento con tasas acordes está provocando un envejecimiento del parque automotor, ya que el elevadísimo costo de las unidades 0 km impide la renovación necesaria de la flota.
Mientras la Secretaría de Transporte analiza el proyecto de aumento, las empresas advierten que la calidad y la seguridad del sistema dependen de una respuesta inmediata que permita ajustar una tarifa que lleva ocho meses sin cambios.