Rodrigo Alonso, secretario general de Amsafé, vinculó la medida con los años ’90 y sostuvo que crece el malestar frente a las políticas salariales y educativas del gobierno

La instalación de la Carpa Blanca en Rosario vuelve a poner en escena el conflicto docente en Santa Fe, en un contexto que, según el secretario general de Amsafé, Rodrigo Alonso, empieza a mostrar signos de un cambio de etapa en términos de movilización y protesta.
“Estamos frente a un gobierno que intenta de todas las maneras posibles evitar que los docentes nos movilicemos y podamos expresar nuestro descontento”, afirmó Alonso en diálogo con Radioactividad. En ese marco, sostuvo que las políticas actuales replican lógicas ya vistas en los años ’90: “Es un calco de lo que pasaba en esa época, con un Estado que se corre y desfinancia la educación”.
El dirigente explicó que la protesta no se limita a lo salarial, sino que abarca un conjunto de medidas que impactan en las condiciones laborales y en el sistema educativo. “Te aprietan con el salario, te imponen presentismo, modifican el régimen jubilatorio y cuando querés discutir cuestiones pedagógicas te corren”, señaló.
La referencia a la Carpa Blanca no es casual. Para Alonso, el paralelismo histórico permite entender el momento actual: “En los ’90 también hubo un tiempo largo donde costó mucho construir la movilización. La Carpa Blanca se instaló en el ’97, pero el ajuste había empezado en el ’89. Hubo un proceso previo”.
En esa línea, planteó que las dificultades actuales para sostener medidas de fuerza —en un contexto de pluriempleo y caída del poder adquisitivo— no implican necesariamente falta de respaldo. “Hay compañeros que no pueden parar porque no llegan a fin de mes, pero eso no significa que estén de acuerdo con las políticas del gobierno”, remarcó.
Alonso consideró que ese proceso de acumulación de malestar podría estar alcanzando un punto de inflexión. “Hubo un quiebre en los ’90 cuando los docentes dijeron ‘no damos más’. Yo creo que ese momento está empezando a aparecer ahora”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó el inicio del ciclo lectivo, atravesado por medidas de fuerza. “El paro no se pudo disimular. No hubo acto oficial de inicio de clases y el propio gobierno tuvo que salir a explicar el nivel de adhesión”, sostuvo.
La Carpa Blanca, instalada en Plaza San Martín, funcionará durante varios días con actividades, intervenciones y espacios de encuentro. Para el gremio, se trata no solo de una acción de visibilización sino también de reconstrucción del vínculo con la comunidad.
“Ojalá esta etapa nos permita recuperar derechos, porque es la única forma de mejorar la escuela pública”, concluyó Alonso.
Con estos resultados Reformismo en Acción sigue conduciendo la mitad de los Centros de Estudiantes de la Universidad, se asegura la continuidad al frente de la Federación Universitaria de Rosario y la mayoría de los representantes en el Consejo Superior.