El referente de la Cámara de Supermercados de Rosario en diálogo con “Apuntes y Resumen” analizó la crisis del consumo, la inviabilidad de los descuentos con tarjetas de crédito y el complejo panorama que atraviesan las grandes cadenas frente a los comercios locales.

El tradicional hábito de realizar una compra mensual para ganarle a la inflación ha quedado en el pasado para los consumidores rosarinos. Según Sergio Cassinerio, integrante de la Cámara de Supermercados de Rosario, “con una inflación que actualmente ronda el 2,5% o 3%, el cliente se ha convertido en un pescador constante de ofertas que visita las sucursales cada dos o tres días” dijo en diálogo con “Apuntes y Resumen” de Radio UNR.
CUIDAR EL BOLSILLO. Esta nueva dinámica responde a la necesidad de cuidar un bolsillo que “aprieta”, adquiriendo únicamente lo necesario y aprovechando oportunidades puntuales que surgen de la necesidad de las industrias de rotar sus stocks. Respecto a las estrategias de venta, Cassinerio cuestiona las promociones de marketing agresivas y aboga por la implementación de “precios honestos” y sinceros directamente en la góndola.
En este sentido, advirtió sobre la creciente inviabilidad de sostener ciertos beneficios bancarios, mencionando específicamente el caso del Banco Nación, debido a que en muchos casos el comercio debe absorber hasta un 70% del costo del descuento, lo que deriva en ventas a pérdida. Para el empresario, “este sistema de bonificaciones con tarjetas está cerca de desaparecer debido a su alto costo y a la morosidad bancaria, impulsando un retorno necesario al protagonismo del pago en efectivo”.
CRISIS A GALOPE. Finalmente, el panorama del sector muestra una crisis que golpea con mayor dureza a las grandes superficies multinacionales, las cuales han perdido terreno frente al comercio electrónico y enfrentan costos operativos muy elevados. Mientras algunas cadenas internacionales se retiran del país o achican sus estructuras, los supermercados locales apuestan a la eficiencia operativa y al fortalecimiento de la industria regional de Santa Fe para reducir costos logísticos.
La estrategia de los comerciantes locales se centra en mantener el equilibrio entre costo y beneficio para seguir siendo viables sin afectar los puestos de trabajo en un contexto de rentabilidad complicada.