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Gianelloni cuestionó los datos del Indec: “La realidad social en Rosario no muestra una baja de la pobreza”

El secretario de Desarrollo Humano y Hábitat puso en duda las cifras oficiales que marcan una caída de la pobreza y advirtió sobre un aumento sostenido de la demanda social en la ciudad

La difusión de los últimos datos del INDEC, que ubican la pobreza en el 28,2% durante el segundo semestre de 2025 y marcan una caída significativa en el Gran Rosario, abrió un fuerte debate sobre su correlato con la realidad cotidiana. Desde la Municipalidad, el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni, puso en duda la validez de esos indicadores y sostuvo que en la ciudad “no se observa esa mejora”.

“El sistema estadístico en Argentina hace tiempo que dejó de ser una herramienta confiable para quienes trabajamos en territorio. Se decidió volar a ciegas, romper los instrumentos que permiten medir con precisión la realidad social”, planteó el funcionario en diálogo con La Marca de la Almohada. En ese sentido, explicó que tanto el municipio como la universidad desarrollaron metodologías propias de seguimiento, basadas en indicadores múltiples como la demanda en salud pública, la situación de calle, la recolección informal y la asistencia alimentaria.

En contraste con la baja que reflejan los números oficiales, Gianelloni advirtió que esos registros locales muestran un deterioro sostenido. “Tenemos un incremento interanual superior al 30% en distintos indicadores sociales entre 2025 y este comienzo de 2026. Lo que vemos todos los días en Rosario no coincide con esos datos, que terminan siendo más útiles para discusiones políticas que para resolver problemas concretos”, afirmó.

El funcionario también se refirió al impacto de los cambios en políticas sociales a nivel nacional, en particular la baja de programas como Potenciar Trabajo. Señaló que la falta de información hacia los municipios dificulta la planificación, aunque estimó que en Rosario se habrían dado de baja unos 19.000 beneficios. “Eso nos obliga a reforzar todos los dispositivos locales: más refugios, más asistencia alimentaria, más espacios de contención y programas para generar trabajo”, explicó.

En esa línea, destacó el crecimiento de la demanda en cursos de formación laboral impulsados junto a la Universidad Nacional de Rosario. “Tuvimos más de dos mil inscriptos en un solo día y colas en los distritos. Eso habla de una situación social compleja, donde la gente busca herramientas para reinsertarse laboralmente. El diagnóstico de llevar la capacitación a los barrios fue acertado”, sostuvo.

Gianelloni también hizo referencia al contexto general que enfrentan los gobiernos locales, en medio de un escenario de recorte de recursos y mayor presión social. “Los municipios somos la primera línea frente a los problemas reales. Estamos teniendo que ampliar nuestras intervenciones, con recursos propios, en un momento donde la demanda crece y las herramientas son limitadas”, remarcó.

Por último, subrayó que el foco de la política social en Rosario está puesto en los sectores más vulnerables, como la primera infancia y los adultos mayores. “Estamos trabajando con programas específicos para los primeros mil días de vida y viendo un aumento muy fuerte de jubilados que necesitan ayuda para cubrir gastos básicos como medicamentos o alquiler. Esa es la realidad que vemos todos los días”, concluyó.