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“Sin industriales no hay nación”: El duro diagnóstico de FISFE sobre el modelo económico actual

El titular de la Federación de Industriales de Santa Fe cuestionó la apertura indiscriminada de importaciones y alertó sobre la destrucción del tejido productivo, señalando que el crecimiento de sectores extractivos no compensa la caída del empleo industrial. En diálogo con “Apuntes y Resumen” advierte paralelismos entre las políticas actuales y la última dictadura militar.

Javier Martín, presidente de la Federación de Industriales de Santa Fe (FISFE), manifestó su profunda preocupación por el rumbo económico de la nación, bajo el lema “Sin industriales no hay nación”. Según el dirigente, “las políticas actuales de La Libertad Avanza presentan similitudes ideológicas con las implementadas durante la última dictadura cívico-militar, especialmente en lo referido a la apertura indiscriminada del mercado”, en diálogo con “Apuntes y Resumen” de Radio UNR.

Martín recordó que aquel proceso histórico fue “nefasto” porque rompió con una tradición de desarrollo que buscaba la industrialización compleja, barriendo con gran parte del tejido productivo del país.

SOLO PARA ALGUNOS. El dirigente industrial subrayó que “el modelo vigente apuesta exclusivamente al crecimiento de sectores como la minería, el gas, el petróleo y el agro, los cuales son intensivos en capital pero no en mano de obra”.

En este sentido, denunció que mientras estos sectores podrían generar apenas 60.000 puestos de trabajo en cinco años, en los últimos dos años ya se han perdido 260.000 empleos industriales. Esta situación se ve agravada por un retraso cambiario y una apertura de importaciones que, a su juicio, provoca una pérdida constante de unidades fabriles y una “pauperización” de los ingresos de los trabajadores.

Martín explicó que, aunque para algunas empresas importar es una táctica de supervivencia, a largo plazo esto reduce drásticamente las plantillas de personal.

El presidente de FISFE enfatizó que competir con potencias como China es imposible sin medidas de salvaguarda, dado que el Estado chino subsidia fletes, energía y producción, mientras que el industrial argentino enfrenta una “mochila de piedras” compuesta por infraestructura deficiente, altos impuestos y falta de financiamiento.

POLÍTICA INDUSTRIAL. Finalmente, desde FISFE reclamaron la necesidad de una política industrial activa, algo que el gobierno nacional rechaza por cuestiones ideológicas. Martín señaló que, si bien mantienen un buen diálogo con el gobierno provincial de Santa Fe, a nivel nacional encuentran estructuras “refractarias” que consideran a la industria como un sector meramente prebendario.

El dirigente concluyó que no se trata de cerrar la economía, sino de buscar un desarrollo inteligente y tecnológico que incluya a los 47 millones de argentinos, ya que la industria es el motor que históricamente ha estructurado a la clase media y los valores sociales en el país

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