La reconocida socióloga y especialista en salud colectiva analizó la crisis del sistema sanitario argentino, denunciando procesos de privatización encubierta, el uso desmedido de la tecnología con fines de lucro y la urgencia de “una resistencia comunitaria frente al modelo neoliberal” como dijo en “Apuntes y Resumen”.
La socióloga y doctora en salud colectiva Celia Iriart, profesora emérita de la Universidad de Nuevo México, visitó Rosario y compartió su mirada crítica sobre la actualidad sanitaria en Argentina en diálogo con “Apuntes y Resumen” de Radio UNR.
Durante su intervención, destacó que, mientras “en Santa Fe aún se preservan ciertos programas de salud estatal, a nivel nacional y en la ciudad de Buenos Aires se observa un desmantelamiento de las instituciones destinadas al resguardo de las personas vulneradas”.
Según la experta, se está transitando una “reforma silenciosa” que no se discute públicamente ni pasa por legislaciones claras, sino que se ejecuta internamente en las instituciones, dificultando el acceso y priorizando la estandarización por sobre las necesidades reales de los usuarios.
MERCANTILIZACIÓN. Iriart denunció una “creciente mercantilización de la salud pública, donde la incorporación de tecnología digital para la asignación de turnos actúa, en la práctica, como una barrera que excluye a quienes no tienen acceso a la web”.
Asimismo, cuestionó el mito de que la salud pública sea “gratuita”, recordando que se financia mediante impuestos regresivos como el IVA, que impactan con mayor fuerza en los sectores que no poseen cobertura privada. En este contexto, el modelo biomédico actual tiende a tratar los cuerpos como máquinas, eliminando el vínculo médico-paciente y favoreciendo un consumismo de estudios y medicamentos innecesarios.
Un punto central de su análisis fue el papel de las grandes corporaciones y el capital financiero, que han transformado al paciente en un cliente consumidor. Iriart explicó que “el negocio ya no es solo vender medicamentos a los enfermos, sino también a los sanos, entrenando a la población a través del marketing para identificar síntomas y demandar tratamientos”.
Esta lógica se refleja en la adquisición de tecnología costosa que debe ser “amortizada” mediante la realización de estudios superfluos, a menudo bajo un esquema de corrupción y connivencia entre la industria y ciertos sectores del sistema de salud.
PATOLOGIZACIÓN DE LAS NIÑECES. Finalmente, la especialista advirtió sobre la patologización de las niñeces, donde los niños que no encajan en los estándares de productividad escolar son rápidamente etiquetados y medicados en lugar de adaptar el sistema educativo a sus capacidades. Para Iriart, la solución ante este panorama requiere una batalla cultural que involucre tanto a trabajadores como a usuarios.
De esta manera propuso recuperar la sabiduría comunitaria y el diálogo de saberes, instando a los profesionales a salir de los consultorios y construir propuestas colectivas que transformen la “vitalidad y potencia” de los barrios en una resistencia organizada contra las políticas de exclusión