En diálogo con “La Marca de la Almohada”, Luciano Orellano, referente del Foro por la Recuperación del Paraná, brindó detalles sobre la travesía que recorrerá el litoral argentino para denunciar el impacto ambiental del dragado y la pérdida de administración nacional sobre las vías navegables. “Argentina es el único país que renuncia al control y gestión de su propio río”, dijo.

Entre el 7 y el 21 de marzo, se llevará a cabo la travesía denominada “Salvemos el Paraná y sus humedales”, una iniciativa que recorrerá diversos pueblos ribereños para concientizar sobre la situación actual de la cuenca.
En “La Marca de la Almohada”, Luciano Orellano, integrante del Foro por la Recuperación del Paraná, explicó que la actividad surge ante la necesidad de romper el “silencio que aturde” respecto a lo que considera la principal obra pública de Argentina: la gestión de la vía navegable por donde circulan anualmente millones de toneladas de carga y divisas.
La movilización culminará en la ciudad de Rosario en vísperas del Día Mundial del Agua.
El eje central de la denuncia es el proceso de “reprivatización” y la falta de control estatal sobre el río, una situación que Orellano califica como única en el mundo. El referente advirtió sobre el “ecocidio” que representaría llevar el calado del río a 44 pies, lo que implicaría un “encajonamiento” de la vía fluvial que aceleraría el curso del agua, afectando gravemente a millones de hectáreas de humedales, así como a la flora y fauna local.
Según Orellano, este modelo beneficia a empresas transnacionales belgas y chinas, mientras que los puertos públicos y astilleros nacionales enfrentan procesos de extranjerización o abandono.
“Argentina es el único país que renuncia al control y gestión de su propio río”.
LA TRAVESÍA iniciará en Las Palmas, Chaco, un punto estratégico donde las comunidades ya sufren las consecuencias de la bajante y el cierre de “grifos” desde las represas en Brasil. El impacto social se extiende a 22.000 trabajadores de la Marina Mercante y miles de familias de pescadores que ven amenazada su fuente de sustento.
A lo largo del recorrido por localidades como Corrientes, Goya, Paraná y Santa Fe, se realizarán actividades culturales, festivales y “docencia” en escuelas para poner en valor la identidad y la pertenencia vinculada al río.
DE ESPALDAS AL RÍO. Finalmente, Orellano cuestionó la postura de la clase política, afirmando que, salvo excepciones puntuales, los sectores dirigenciales están “de espaldas a estos temas” estratégicos. La travesía coincide además con el 180° aniversario de la Batalla del Paraná, una gesta histórica que el Foro busca reivindicar para recuperar la soberanía sobre el recurso.
“Se trata de conocer para defender, defender para amar y amar para transformar”, concluyó el entrevistado, definiendo la iniciativa como una búsqueda de revolución cultural frente al remate de la riqueza nacional