Integrante de un grupo de personas autoconvocadas dialogó con “Apuntes y Resumen” y relató la crítica situación de cientos de familias que, tras cumplir con dos décadas de aportes, se enfrentan a la falta de entrega de sus viviendas y a proyectos sin servicios básicos en las afueras de Rosario. La concejala Norma López brindó su mirada a través de una experiencia personal.

Alicia Bernal, es parte del grupo de Autoconvocados de Bauen Pilay conformado por clientes y adjudicatarios que denuncian incumplimientos contractuales, demoras excesivas en las entregas y cambios unilaterales en las condiciones de sus planes de vivienda y en “Apuntes y Resumen” describe una situación de profunda incertidumbre para quienes buscaron en estos planes una alternativa ante la falta de créditos hipotecarios accesibles.
Según Bernal, los contratos estipulaban un plazo de 240 cuotas más 40 de aguinaldo, completando aproximadamente 20 años de aportes que fueron cumplidos “religiosamente” por los trabajadores. Sin embargo, la empresa “ha comenzado a incumplir sistemáticamente la entrega de las viviendas, dejando a muchos adjudicatarios en una espera indefinida después de haber terminado de pagar sus planes”, dijo.
FUERA DEL CENTRO. La problemática se agrava con las condiciones de las viviendas que sí se proyectan. Bernal denuncia que la constructora dejó de edificar en el radio céntrico para trasladar los proyectos a zonas suburbanas como “Pasos de Fisherton”, lugares que describe como “el medio de la nada”.
Algunos de estos complejos ya habitados carecen de gas natural, lo que eleva drásticamente el costo de vida para los propietarios, mientras que otros sectores adjudicados ni siquiera cuentan con un cerco perimetral o un proyecto serio de inicio de obra.
La situación es calificada como “muy desigual”, ya que mientras la empresa puede ignorar los plazos de entrega, el incumplimiento de solo tres cuotas por parte del aportante implica la caída del plan y la pérdida del dinero sin derecho a reclamo.
A LA JUSTICIA. Bernal señala que han tenido que recurrir a la judicialización de sus casos, enfrentándose a procesos lentos, costosos y a un “cerco mediático” provocado por la fuerte inversión publicitaria de la constructora en los grandes medios. Ante esto, los afectados han comenzado a organizarse colectivamente para visibilizar su reclamo.
Finalmente, los damnificados llevaron sus denuncias ante la Comisión de Planeamiento del Concejo Municipal, buscando que el Estado intervenga ante lo que consideran una estafa. A pesar de los incumplimientos con los planes de ahorro más antiguos, Bernal advierte que la empresa sigue “totalmente activa” en la ciudad con otros proyectos, lo que genera una mayor indignación entre quienes llevan décadas esperando su hogar. La organización de afectados busca, a través de la movilización y la justicia, que “se garantice el acceso a la vivienda, un derecho básico que hoy ven vulnerado”.
Norma López: “Falta de construcción e imposibilidad de cambio”
La concejala Norma López aportó su testimonio sobre este conflicto, diferenciando la situación actual de crisis anteriores de la empresa. Según López, el problema actual radica fundamentalmente en la falta de construcción y en que no se les permite a los aportantes cambiar de plan, dejándolos atrapados sin soluciones habitacionales.
La edila destacó que, mientras estos planes de ahorro quedan “colgados”, la empresa ha optado por expandirse hacia otras políticas urbanísticas y emprendimientos en barrios privados, lo que amerita un acompañamiento institucional para que los ciudadanos puedan recuperar su dinero o acceder finalmente a una vivienda.