El proyecto obtuvo 135 votos a favor y 115 en contra en una sesión que se extendió hasta la madrugada. Solo se eliminó el artículo sobre licencias médicas y ahora vuelve a la Cámara alta para su sanción definitiva

En una maratónica sesión que se extendió hasta pasada la medianoche, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei y la devolvió al Senado para su revisión final. La votación en general, habilitada cerca de las 0.30 por el presidente del cuerpo, Martín Menem, resultó afirmativa por 135 votos contra 115 negativos y ninguna abstención.
El proyecto, que ya contaba con media sanción del Senado, sufrió una única modificación: la eliminación del artículo 44, que permitía reducir hasta un 50% el salario en casos de ausentismo por enfermedad. Con ese cambio, la iniciativa deberá regresar a la Cámara alta, donde el oficialismo descuenta que será ratificada la semana próxima para convertirla en ley antes del 1º de marzo, fecha en la que el Presidente abrirá el período de sesiones ordinarias.
La aprobación desató el festejo del bloque libertario y sus aliados. En los palcos se observó la celebración de Karina Milei y del vocero presidencial Manuel Adorni, presentes durante la votación.
El oficialismo había logrado el quórum pasadas las 14, tras intensas negociaciones con bloques dialoguistas. Desde el inicio dejó en claro que no aceptaría más cambios que la supresión del artículo sobre licencias médicas. “El FAL no se toca”, reiteraron fuentes gubernamentales en referencia al Fondo de Asistencia Laboral, uno de los puntos más cuestionados de la norma.
Mientras se desarrollaba el debate, en las inmediaciones del Congreso se realizaron movilizaciones de gremios y partidos de izquierda. La CGT había convocado a un paro general, pero sin movilización. Durante la tarde se registraron algunos incidentes aislados.
La jornada estuvo atravesada también por el anuncio del cierre de la histórica empresa de neumáticos Fate, con el despido de 920 trabajadores. Desde sus redes sociales, Milei sugirió que la decisión empresaria buscó influir en la discusión parlamentaria y apuntó contra su propietario, Javier Madanes Quintanilla.
En el Senado, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, convocó a un plenario de las comisiones de Trabajo y Presupuesto para emitir dictamen del texto modificado y llevarlo al recinto el próximo viernes 27, con el objetivo de sancionarlo definitivamente.
Los principales cambios
La reforma introduce modificaciones de fondo en el régimen laboral. Entre los puntos centrales, establece que los convenios colectivos por empresa o región tendrán prioridad sobre los sectoriales y elimina la ultraactividad, es decir, la prórroga automática de convenios vencidos.
Crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), financiado con aportes obligatorios del 1% de las remuneraciones brutas en grandes empresas y del 2,5% en MiPyMEs, destinado a cubrir indemnizaciones. Estos recursos actualmente se orientan al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), por lo que la medida podría impactar en el financiamiento jubilatorio.
En materia de indemnizaciones, mantiene el esquema de un mes de sueldo por año trabajado, pero excluye del cálculo conceptos como el aguinaldo y premios extraordinarios, fija topes máximos y habilita el pago en cuotas —hasta seis para grandes empresas y doce para MiPyMEs— con actualización por inflación más un 3% anual.
También permite el fraccionamiento de vacaciones en períodos no menores a siete días y habilita el sistema de banco de horas para compensar jornadas, siempre con límites de descanso.
Respecto del derecho a huelga, amplía el listado de servicios esenciales —incluyendo la educación— y exige garantizar un funcionamiento del 75% en esos casos y del 50% en actividades consideradas trascendentales. Además, establece que las asambleas en los lugares de trabajo deberán contar con autorización previa del empleador.
Por último, incorpora un régimen de blanqueo laboral con condonación de hasta el 70% de deudas por aportes y un Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) que reduce cargas patronales en un 8% para nuevos trabajadores registrados.