El diputado nacional votó en contra de la reforma y advirtió que la norma “profundiza la desigualdad”, afectará también a trabajadores actuales y derivará en una ola de judicialización

Tras la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, el legislador nacional por Santa Fe Diego Giuliano cuestionó con dureza el proyecto y aseguró que se trata de “un retroceso más que una reforma”.
En diálogo con el programa La Marca de la Almohada, Giuliano sostuvo que la iniciativa no resolverá los problemas estructurales del empleo en Argentina y que responde más a compromisos externos que a necesidades internas. “Va más dirigido a mostrarle una cucarda al Fondo Monetario Internacional que a resolver el problema del trabajo en el país”, afirmó.
Para el diputado, la generación de empleo no depende de flexibilizar normas sino del modelo económico. “Podés cambiar todas las leyes laborales, pero si no hay desarrollo productivo y las empresas cierran, no hay ley que lo solucione”, señaló, en alusión al reciente cierre de la planta de Fate.
Uno de los puntos centrales de su crítica es que la reforma altera el principio fundante del derecho laboral: el reconocimiento de la desigualdad entre trabajador y empleador. “El derecho laboral nació para equilibrar esa relación. Esta ley rompe ese equilibrio”, planteó.
Según explicó, aunque algunos dirigentes sostienen que la norma regirá solo para nuevos contratos, en la práctica también afectará a trabajadores actuales. “Si mañana despiden a un trabajador que ya estaba en actividad, se le aplica el nuevo régimen. No es que queda al margen”, advirtió.
Giuliano consideró que el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que reemplaza en parte el esquema tradicional de indemnizaciones, introduce un componente financiero riesgoso. “Es una fábrica de juicios. Cuando se violan principios constitucionales, el Poder Judicial termina interviniendo”, sostuvo.
El legislador también cuestionó la posibilidad de acordar vacaciones “por mutuo acuerdo” entre empleado y empleador. “No es una relación simétrica. El trabajador está subordinado. Esto puede terminar restringiendo derechos básicos como el descanso”, indicó.
En el mismo sentido, advirtió que la flexibilización de la jornada y el sistema de banco de horas pueden complicar a quienes hoy sostienen más de un empleo para completar ingresos. “En un país con tanto pluriempleo, ampliar la discrecionalidad del empleador afecta la organización de la vida del trabajador”, señaló.
Consultado por el impacto en trabajadores de aplicaciones, Giuliano afirmó que la ley no mejora su situación. “Quedan exactamente donde están: sin vacaciones, sin cobertura adecuada frente a accidentes o enfermedades. Se los presenta como autónomos, pero en la práctica siguen en condiciones de alta precariedad”, dijo.
Para el diputado, el debate de fondo debería apuntar a formalizar el empleo y reducir la informalidad, algo que —a su entender— no está contemplado en la norma.
Giuliano también cuestionó el acompañamiento de algunos sectores políticos, incluidos dirigentes vinculados a gobiernos provinciales. En particular, alertó sobre la pérdida de atribuciones en materia de control laboral. “Se le quita poder de policía a las provincias en materia de trabajo. Eso es grave y, a mi entender, inconstitucional”, afirmó.
De cara a la inminente revisión del proyecto en el Senado, donde se prevé su ratificación definitiva, el legislador anticipó que la discusión podría trasladarse a los tribunales. “Cuando una ley vulnera principios constitucionales, el conflicto no termina con la votación. Empieza otra etapa”, concluyó.