Paulo Juncos, titular de AMSAFE Rosario, advirtió que el inicio de la discusión salarial se da en un clima de alta conflictividad y con una pérdida acumulada de poder adquisitivo cercana al 30%. Reclaman una recomposición inmediata y actualización automática

En un contexto atravesado por la tensión con distintos sectores estatales y con el telón de fondo de la reforma laboral a nivel nacional, los gremios docentes comenzaron este martes la discusión paritaria con el gobierno de Santa Fe. Para Paulo Juncos, secretario general de AMSAFE Rosario, el escenario es “complejo y preocupante”.
“Empezamos un año que va a ser bastante difícil para los trabajadores y las trabajadoras”, planteó en diálogo con La Marca de la Almohada. Según señaló, el deterioro salarial acumulado durante los últimos dos años impacta de lleno en la vida cotidiana de docentes, enfermeros y empleados públicos. “Estamos hablando de salarios de 800 mil pesos en la mayoría de los casos. Son prácticamente salarios de hambre, de indigencia”, remarcó.
El dirigente sostuvo que la política salarial aplicada por el gobierno provincial derivó en una pérdida del poder adquisitivo cercana al 30% y que, como mínimo, el Ejecutivo debería reconocer lo perdido en 2025. “Vamos a pedir un porcentaje que compense lo que se perdió el año pasado, entre un 7 y un 8%. Y después un sistema de actualización permanente que garantice no seguir perdiendo frente a la inflación”, anticipó.
La negociación se da además en un clima atravesado por el conflicto policial. El gobierno anunció un esfuerzo adicional para las fuerzas de seguridad, argumentando la necesidad de reconocer el trabajo en el marco de la baja de los índices de violencia. Juncos dijo entender la situación, pero reclamó una mirada integral. “El esfuerzo lo están haciendo todos: los docentes, los trabajadores de la salud, la administración central. No se puede pensar sólo en seguridad sin pensar también en educación y salud pública”, afirmó.
Uno de los puntos más cuestionados por el gremio es el sistema de presentismo, que consideran un castigo encubierto. “Es un recorte salarial para trabajadores que muchas veces no pueden tomarse una licencia médica porque no pueden resignar parte de un sueldo ya muy bajo”, explicó. Según detalló, el deterioro de los ingresos empuja a muchos docentes a tener dos cargos dentro del sistema educativo e incluso actividades informales por fuera para complementar ingresos, lo que —advirtió— impacta en la calidad del sistema público.
En cuanto a los tiempos, el dirigente sostuvo que la provincia debería presentar una propuesta en los próximos días para permitir su discusión en asambleas antes del inicio del ciclo lectivo. “Los tiempos dan si el gobierno no dilata la oferta. De lo contrario, se van a definir las medidas que correspondan”, advirtió.