Así lo dijo Anabella Busso, Licenciada en Ciencia Política y experta en la relación entre Estados Unidos y Argentina. “Hoy tenemos un vínculo bilateral de alineamiento que traspasan las experiencias previas y es solo por voluntad del expresa del presidente”, dijo la magister en Ciencias Sociales en “Apuntes y Resumen”. ¿En algún momento este acuerdo se puede disolver?
Argentina y Estados Unidos firmaron el 5 de febrero de 2026 el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco (ACIR), “un marco estratégico que busca reducir barreras arancelarias y modernizar la relación económica bilateral” según informó la Cancillería Argentina.
En este sentido en “Apuntes y Resumen” de Radio UNR dialogamos con Anabella Busso, Licenciada en Ciencia Política, profesora de la universidad y magister en Ciencias Sociales quien analizó la relación entre ambos países.
“Es un vínculo bilateral de alineamiento que traspasan las experiencias previas del alineamiento como las del Menemismo, en los noventa y la del gobierno de Mauricio Macri que no tuvieron la aceleración ni el secretismo de esta gestión, en donde se gestionan acuerdos en forma oculta y reservada aduciendo cuestiones de confidencialidad”, dijo.
Para Busso “nada explica este alineamiento que no sea por una voluntad expresa del presidente”.
Según su análisis Argentina ingresa en un “proceso de sometimiento asimétrico” con Estados Unidos, “algo que me podrán decir que siempre hubo, pero sin embargo se aceleraron muchos de estos procesos y se han borrado de análisis conceptos como soberanía, desarrollo científico, políticas industriales, legislaciones propias de nuestro país y no impuestas por Estados Unidos, esquemas de políticas económicas contrarias a los intereses de Argentina”, dijo.
Para la politóloga un sometimiento de estas características “puede ser por un impacto internacional, como la necesidad luego de una guerra, pero acá es voluntad del gobierno nacional” y en su análisis reflexiona que “va más allá” porque señala que este alineamiento es también “con la idea Trumpista y una coalición internacional de la derecha reaccionaria” y pone como ejemplo que “ni siquiera Buquele, en Honduras, Peña en Paraguay o Kast en Chile muestran una desesperación por hacer evidente ese sometimiento, son más pulcros en sus manifestaciones diplomáticas”.
ACUERDO DE COMERCIO CON EEUU. La entrevistada manifiesta que es un acuerdo “profundamente asimétrico” ya que en 113 ocasiones dice “Argentina deberá…y después EEUU aparece mencionada como deberá en 10 ocasiones” y aún más según se manifiesta en el acuerdo “de esas diez menciones incluye en 8 a ambos países y en solo 2 el país del norte como único responsable”.
“Es una asimetría muy profunda y en los grandes rubros se destacan que en relaciones comerciales y de aranceles, pero avanza sobre algunas dimensiones como en inversión privilegiada de EEUU para llegar a nuestro país en áreas de intereses como las recursos naturales, la propiedad intelectual o obligándonos a adherir a diez convenciones internacionales que cambia nuestra legislación, un fuerte impacto en desarrollo industrial, de patentes de medicamentos y hasta incluso de desarrollo agrícola”, dijo Busso.
Además afirma que “el acuerdo tiene un componente un tanto engañoso, como por ejemplo que se bajan aranceles para que Argentina exporte a EEUU medicamentos, pero que no sean patentados en ese país, y entonces cuantos medicamentos te quedan, tal vez tres”, analiza la politóloga.