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Yannotti puso el foco en la fragilidad del reclamo de los choferes de Uber: ¿A quién le van a protestar?

El secretario general del Sindicato de Peones de Taxis de Rosario vinculó la protesta de los conductores de aplicaciones con la quita de subsidios y la expansión del transporte informal. Alertó por tarifas insostenibles, pérdida de choferes y una crisis generalizada del sector

Los choferes de Uber de Rosario realizarán un paro de 24 horas bajo la modalidad de “apagón” en reclamo de un aumento en las tarifas que perciben por los viajes. La medida implica que quienes adhieran no tomarán servicios durante toda la jornada, con el objetivo de presionar a la empresa ante lo que consideran valores que ya no alcanzan para cubrir los costos operativos del trabajo diario.

La protesta fue analizada por Horacio Yannotti, secretario general del Sindicato de Peones de Taxis de Rosario, quien en declaraciones radiales sostuvo que el conflicto expone un problema más profundo del sistema de transporte de pasajeros. Según planteó, la situación es consecuencia directa de la eliminación de subsidios al transporte público y de la proliferación de modalidades informales.

“Es producto de lo que ha sucedido en los últimos tiempos con el transporte ilegal de pasajeros. Esa idea de que uno se tiene que arreglar como pueda, sumada a la decisión del gobierno nacional de eliminar los subsidios, generó un verdadero aquelarre en el transporte público”, afirmó Yannotti, en diálogo con medios locales.

El dirigente describió un escenario en el que el encarecimiento del boleto de colectivo empujó a muchos usuarios hacia las aplicaciones. “Hoy el boleto es casi inalcanzable para muchos trabajadores. Un vecino se baja Uber y por 1.500 pesos lo llevan y lo traen del trabajo. Eso rompe todo el esquema”, sostuvo.

Desde la mirada del sindicato, la alta demanda de los servicios de aplicaciones no garantiza sustentabilidad para quienes trabajan con ellas. Yannotti explicó que las tarifas bajas pueden resultar atractivas para los usuarios, pero no alcanzan para cubrir los gastos de mantenimiento, combustible, seguros y reparaciones de los vehículos.

“Hay personas que invirtieron su auto particular para trabajar con las aplicaciones y hoy no lo pueden sostener. Con los costos operativos que tiene un vehículo, la tarifa que están cobrando no es acorde”, señaló el referente gremial, al referirse al trasfondo del reclamo de los choferes de Uber.

En ese sentido, remarcó que los picos de demanda son excepcionales y no reflejan la realidad cotidiana del servicio. “Un viernes o un sábado puede haber algún evento que dispare las tarifas, pero durante los días hábiles los valores no coinciden con lo que cuesta transportar pasajeros”, explicó.

Yannotti también advirtió que esta dinámica terminó afectando al sistema de taxis. Según detalló, en el último tiempo muchos choferes y titulares abandonaron el servicio formal para probar suerte con las aplicaciones, pero ahora algunos comienzan a regresar. “Se metieron en un brete del que no pueden salir. Hoy hay gente que está volviendo al taxi porque, dentro de todo, tiene las cuentas claras, habilitaciones y seguros como corresponde”, afirmó.

Sin embargo, el panorama del taxi tampoco es alentador. El dirigente indicó que la rentabilidad cayó de manera sostenida y que hace un año no se actualizan las tarifas, en un contexto inflacionario que supera el 30%. “A un titular de taxi hoy le cuesta renovar la unidad. Imaginemos cuánto le cuesta a alguien que trabaja con una aplicación llevar su auto al taller”, comparó.

Respecto del verano, Yannotti señaló que diciembre tuvo un repunte habitual, pero que enero y febrero muestran una baja más pronunciada que otros años. Atribuyó esa caída a la competencia de las aplicaciones y a la reducción de turnos. “Ya no existen los turnos de 12 horas. La mayoría de los autos los maneja su titular y nos hemos quedado con pocos peones, que son los que representamos”, explicó.

El sindicalista apuntó también contra el marco general de la política laboral. “El Gobierno nacional hace todo para que proliferen actividades en negro. Las aplicaciones no pagan tributos y promueven la idea de que sos tu propio patrón, sin derechos ni representación sindical”, sostuvo.

Finalmente, Yannotti puso el foco en la fragilidad del reclamo de los choferes de Uber. “¿A quién le van a protestar? No hay patronal ni cámara empresaria. Están totalmente desamparados”, concluyó, al describir un conflicto que, según su visión, expone la crisis estructural del transporte de pasajeros en la ciudad.