El incremento en el pago del programa Asistencia Perfecta contrasta con la suba salarial del 1% cobrada en diciembre. Los gremios denuncian “extorsión” y reclaman que esos fondos se destinen al salario básico

El Ministerio de Educación de Santa Fe informó que este jueves abonará el premio por asistencia con un aumento del 12% en la liquidación correspondiente a diciembre y en el reconocimiento trimestral, una decisión que volvió a tensar la relación con los gremios docentes, que cuestionan el esquema y lo califican como un presentismo encubierto.
La medida alcanza a quienes no registraron inasistencias o faltaron solo una vez durante el período evaluado y se da en un contexto de fuerte deterioro salarial, marcado por el último aumento del 1% percibido en diciembre por los trabajadores de la educación.
El anuncio se comunicó primero de manera interna a los beneficiarios y luego fue difundido por los canales oficiales del gobierno provincial. Según precisaron desde la cartera educativa, el pago total supera los 17.000 millones de pesos y se enmarca en el programa Asistencia Perfecta, implementado con el objetivo de reducir el ausentismo en las escuelas.
En números, 67.941 docentes, directivos, secretarios, preceptores y asistentes escolares cobrarán el premio correspondiente al mes de diciembre, mientras que otros 49.256 accederán al pago trimestral. En ambos casos, los montos reflejan la actualización del 12% dispuesta por el Ejecutivo.
La decisión generó un inmediato rechazo sindical. Rodrigo Alonso, secretario general de Amsafé, cuestionó con dureza la política oficial y sostuvo que “el gobierno lo que está demostrando es que su única preocupación es la de extorsionar a las trabajadoras y trabajadores con el presentismo”, en declaraciones públicas tras conocerse la medida.
Desde Sadop, el secretario general Martín Lucero planteó que el programa profundiza las desigualdades dentro del sistema educativo. “Con el presentismo encontraron la forma de darle aumentos a una parte y a otro grupo no. En realidad, es una política económica de ajuste laboral”, afirmó el dirigente.
Los gremios vienen señalando que no todos los cargos tienen las mismas posibilidades de acceder al beneficio, lo que deja afuera a una parte de los trabajadores y consolida un esquema de ingresos fragmentado, cada vez más dependiente de sumas no remunerativas.
Además, advierten que el programa incentiva conductas de riesgo. Desde las organizaciones sindicales sostienen que el premio por asistencia empuja a docentes a concurrir a las aulas aun estando enfermos o sin condiciones adecuadas para trabajar, por temor a perder una porción relevante de sus ingresos.
El malestar se profundiza al contrastar el aumento del 12% del premio con la política salarial general. Lucero recordó que “el último aumento que el gobernador impuso por decreto, sin que nosotros estuviésemos de acuerdo, fue un 7% a pagarse en seis cuotas”, y subrayó que en diciembre el incremento efectivo fue de apenas 1%.
“Ahora el presentismo aumenta todo junto un 12%, de golpe y en un solo pago. No hay un nivel de crueldad más grande”, evaluó el dirigente de Sadop, al describir el impacto que tiene el esquema sobre salarios que, según los gremios, vienen perdiendo frente a la inflación.
Desde el gobierno provincial, en cambio, defienden el programa como una herramienta de gestión para garantizar la continuidad pedagógica y mejorar los niveles de asistencia en las escuelas, aunque evitan responder directamente a las críticas por la disparidad entre el premio y los aumentos salariales generales.
Mientras tanto, el conflicto docente suma un nuevo capítulo en el inicio del año, con reclamos que vuelven a poner en el centro del debate la estructura salarial, el uso de incentivos por asistencia y el rumbo de la política educativa provincial.