Los contagios corresponden a pacientes con antecedentes de viaje al exterior y no hay circulación comunitaria en Santa Fe. Ante el escenario epidemiológico, el Ministerio de Salud evalúa anticipar la campaña antigripal para los grupos de riesgo

El Ministerio de Salud de Santa Fe confirmó la detección de dos casos de gripe A H3N2, subclado K, en pacientes residentes en la ciudad de Rosario. Ambos contagios fueron identificados en personas con antecedentes de viaje internacional y, según precisaron las autoridades sanitarias, no existen indicios de circulación comunitaria del virus en la provincia.
Los casos fueron detectados a través de la red de laboratorios y del sistema de vigilancia epidemiológica que monitorea las infecciones respiratorias agudas. Desde la cartera sanitaria remarcaron que la situación se encuentra bajo control y que, por el momento, no se han registrado contagios secundarios asociados a estos episodios.
A nivel nacional, los indicadores muestran una positividad estable en las infecciones respiratorias, aunque con una predominancia creciente de Influenza A H3N2. Los especialistas explicaron que este comportamiento resulta esperable en el contexto de la desestacionalización de los virus respiratorios registrada tras la pandemia de Covid-19.
En ese marco, las autoridades sanitarias comenzaron a evaluar la posibilidad de adelantar la campaña de vacunación antigripal, que habitualmente se inicia entre marzo y abril. La definición dependerá de la evolución del escenario epidemiológico y de la disponibilidad de dosis para los grupos priorizados.
Desde el Ministerio de Salud insistieron en la importancia de la vacunación como herramienta central para prevenir cuadros graves, reducir hospitalizaciones y evitar complicaciones, especialmente en un contexto internacional donde se observa un descenso en las coberturas de inmunización.
La vacuna antigripal está recomendada de manera prioritaria para las personas mayores de 65 años, las embarazadas y puérperas, los niños y niñas de entre 6 meses y 2 años, el personal de salud y las personas con enfermedades crónicas, como diabetes, obesidad y patologías respiratorias o cardiovasculares.
Las autoridades recordaron que la vacuna no produce gripe y que los efectos adversos suelen ser leves y transitorios, como dolor en el lugar de aplicación o febrícula. En ese sentido, subrayaron que la inmunización sigue siendo la principal estrategia para reducir el impacto del virus en los grupos más vulnerables.
En paralelo al análisis sobre el calendario de vacunación, el sistema sanitario provincial reforzó las tareas de vigilancia epidemiológica para detectar de manera temprana posibles nuevos casos y monitorear la circulación viral en el territorio.
También se intensificaron las recomendaciones de cuidado habituales frente a infecciones respiratorias, como el lavado frecuente de manos, la ventilación de los ambientes cerrados y la consulta médica oportuna ante la aparición de síntomas compatibles con gripe.
Desde Salud señalaron que, si bien la detección de estos casos requiere atención, no existen motivos para generar alarma. El objetivo, indicaron, es anticiparse a posibles escenarios y fortalecer la prevención antes del período de mayor circulación de virus respiratorios.