• Tiempo de lectura:4 mins read

Tras 147 años, el Normal Nº 1 inicia una obra estructural para resolver filtraciones históricas

El municipio y la provincia avanzan con una intervención integral en el edificio patrimonial de Entre Ríos al 1190, que apunta a mejorar el sistema pluvial y la infraestructura general sin interrumpir el dictado de clases

La Escuela Normal Nº 1 de Rosario comenzó a atravesar una de las intervenciones estructurales más importantes de su historia. A 147 años de su inauguración, el edificio ubicado en Entre Ríos al 1190 es objeto de una obra integral destinada a resolver problemas crónicos de filtraciones y a mejorar su infraestructura general, en el marco de un proyecto conjunto entre el municipio y el gobierno provincial.

El intendente Pablo Javkin y el gobernador Maximiliano Pullaro recorrieron este lunes el establecimiento para supervisar el avance de los trabajos, que se iniciaron el pasado 5 de enero y se desarrollan de manera simultánea a través de tres cuadrillas. La intervención alcanza a distintos sectores del inmueble, considerado patrimonio histórico de la ciudad.

Según detallaron desde el municipio, el eje central de la obra está puesto en la renovación del sistema de desagües pluviales. El proyecto contempla la ejecución de nuevas descargas para reemplazar las históricas canaletas embutidas, la desobstrucción de cámaras existentes y la construcción de nuevas, con el objetivo de lograr una evacuación más eficiente del agua en días de lluvia.

Además de los trabajos hidráulicos, la intervención incluye tareas sobre las fachadas del edificio y acciones específicas en sectores sensibles como el gimnasio soterrado, el auditorio y el patio de la cantina. También se intervendrá el patio de ingreso y los playones, donde se busca resolver de manera definitiva la acumulación de agua y el lento drenaje que se registra durante las precipitaciones.

Durante la recorrida, Javkin remarcó el valor simbólico y educativo del Normal Nº 1 y explicó la lógica del plan de obras. “Tenemos muy claro que estos son lugares emblemáticos para lo educativo en la ciudad. Primero hicimos la obra del exterior de la plaza, luego algunos arreglos importantes en el patio del colegio y lo que faltaba era lo más importante”, señaló el intendente.

En ese sentido, subrayó la magnitud de la intervención actual al afirmar que “hace más de cien años que acá no se cambiaban los caños”, y definió el proyecto como “una obra integral muy necesaria” para garantizar el funcionamiento del establecimiento a largo plazo.

Pullaro, por su parte, puso el acento en la dimensión cotidiana que tiene la escuela dentro del sistema educativo rosarino. “Por aquí pasan casi 3.000 estudiantes todos los días, más mil y pico de profesores, docentes y asistentes escolares”, expresó, y comparó esa dinámica con la de una localidad de tamaño medio.

“Esta comunidad educativa es como una localidad para poder dimensionar la obra que se está haciendo y lo difícil que va a ser planificar cada uno de los arreglos que se van llevando adelante”, agregó el gobernador, al aludir a la complejidad de intervenir un edificio de gran escala sin afectar su funcionamiento.

Desde la conducción de la institución destacaron el impacto que tendrá la obra en la vida escolar. La rectora Stella Franco sostuvo que se trata de una demanda histórica de la comunidad educativa. “Era algo muy pedido por toda la comunidad, así que iremos afrontando las planificaciones para sostener esta reparación y para garantizar el dictado de clases, pero estamos muy, muy felices”, afirmó.

Franco describió además el alcance de los trabajos en marcha y aseguró que la intervención abarca todos los niveles del edificio. “Estoy impactada porque se está trabajando en los tres niveles: en la planta baja, en la planta alta ya empezaron con los baños, y en la azotea para que no haya más filtraciones”, detalló.

La rectora vinculó directamente la mejora edilicia con los procesos pedagógicos y el sentido histórico de la institución. “La infraestructura impacta de lleno en la calidad de los aprendizajes. Esta escuela fue un ícono en la formación de maestros en aquel proyecto de Sarmiento, donde se ponía en valor la educación para todos”, recordó.

En esa línea, concluyó que la obra no solo apunta a preservar un edificio emblemático, sino también a reforzar el rol de la educación pública en la ciudad. “Hoy estamos pensando la educación para todas y todos en un edificio de escuela pública que necesita estar a la altura de ese desafío”, sostuvo.