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El municipio empezó a aplicar una ordenanza que elimina los cargos hereditarios

La Municipalidad de Rosario inició la regularización anual de su planta de personal con la puesta en marcha de una norma que suprime el parentesco como criterio de ingreso, una decisión que generó resistencia sindical y abre una nueva etapa en la política de recursos humanos

La Municipalidad de Rosario comenzó esta semana el proceso de regularización de su planta de personal y lo hizo con un cambio de fondo en las reglas de ingreso al Estado local. Por primera vez se empezó a aplicar la ordenanza 10.809, sancionada el año pasado, que elimina los vínculos de parentesco como criterio de selección para cubrir vacantes en el ámbito municipal.

La medida implica el fin de una práctica histórica que otorgaba prioridad a hijos de agentes municipales en actividad, jubilados o fallecidos para acceder a un puesto de trabajo. Según explicó el secretario de Gobierno, Sebastián Chale, se trata de una modificación estructural que busca transparentar el acceso al empleo público y que, pese a las resistencias, no tendrá marcha atrás.

La regularización de la planta suele realizarse a comienzos de año, pero en esta oportunidad quedó atravesada por la implementación efectiva de la ordenanza impulsada por los concejales Franco Volpe y Anita Martínez. La norma fue aprobada en 2025, aunque su aplicación concreta comenzó recién ahora, al momento de analizar ingresos y vacantes.

En declaraciones al programa Radiópolis, de Radio 2, Chale contextualizó el alcance del cambio y fue explícito sobre el peso que tenía el mecanismo que se deja atrás. “Era prácticamente la única modalidad de ingreso al municipio”, afirmó, al describir cómo el criterio hereditario había terminado consolidándose como regla informal durante décadas.

El funcionario sostuvo que la decisión apunta a modificar una cultura organizacional profundamente arraigada. “Hoy se corta para siempre, definitivamente”, remarcó, al señalar que la eliminación del parentesco como argumento de selección no es una medida transitoria sino una política permanente.

La aplicación de la ordenanza no pasó inadvertida en el ámbito gremial. Desde el Sindicato de Trabajadores Municipales se anticipó la realización de una protesta en rechazo a la medida, en un contexto de tensión que ya comenzó a expresarse en las mesas de negociación paritaria.

Chale reconoció la existencia de resistencias, pero defendió el rumbo adoptado por el Ejecutivo. “Sin dudas genera resistencias, han habido planteos en el ámbito formal de las discusiones paritarias y hoy tenemos conocimiento de una protesta organizada que va en este sentido”, explicó el secretario de Gobierno.

Pese a ese escenario, el funcionario insistió en que el municipio considera que el nuevo esquema es el correcto. “Creemos que es la modalidad correcta”, sostuvo, y subrayó que la ordenanza busca garantizar igualdad de condiciones para quienes aspiren a ingresar a la administración pública local.

La eliminación de los cargos hereditarios implica que, a partir de ahora, los procesos de selección deberán basarse en otros criterios, como antecedentes, formación y necesidades operativas de cada área, aunque desde el municipio no detallaron aún cómo se instrumentarán los nuevos mecanismos de evaluación.

El debate también reabre una discusión más amplia sobre el rol del empleo público y las formas de acceso al Estado, en una ciudad donde el municipio sigue siendo uno de los principales empleadores. Para el Ejecutivo, el cambio apunta a fortalecer la legitimidad del sistema y a despegarlo de lógicas corporativas.

Desde el oficialismo destacan que la ordenanza fue sancionada por el Concejo Municipal tras un debate político explícito y que su implementación ahora responde a ese mandato. En ese sentido, remarcan que no se trata de una decisión administrativa aislada, sino de una política pública avalada por una norma vigente.

Mientras tanto, la aplicación concreta de la medida comenzará a reflejarse en los próximos meses, a medida que se cubran vacantes y se definan nuevos ingresos. En ese proceso, el municipio anticipa que sostendrá el criterio fijado por la ordenanza, aun en un contexto de conflicto con el sindicato.

Para Chale, el punto central es el mensaje que se envía hacia adentro y hacia afuera del Estado local. El fin de los cargos hereditarios, insistió, marca un límite claro. “Es una práctica que llegó para quedarse”, concluyó.