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Nuevos hechos de violencia en un hospital público de Rosario

Un episodio violento sucedió en el hospital Roque Sáenz Peña este miércoles por la tarde. Según trascendió, una pareja se enfureció tras esperar en la guardia y terminó agrediendo al personal médico y generando destrozos en el establecimiento. “Es una situación cada vez más recurrente y sobre todo los fines de semana” lo dijo César Goroso, delegado del sindicato municipal en el centro de salud en “La Marca de la Almohada”.

En “La Marca de la Almohada” de Radio UNR, César Goroso, delegado del sindicato municipal en el Hospital Roque Sáenz Peña, relató un grave episodio de violencia ocurrido recientemente en el área de guardia del efector.

El incidente se desencadenó cuando una mujer y su pareja reaccionaron violentamente al ser informados de que debían anotarse nuevamente para ser atendidos, ya que la paciente había sido llamada más de tres veces sin encontrarse en el lugar. La situación escaló rápidamente con gritos y maltratos hacia el médico y su ayudante; la mujer comenzó a revolear objetos y el hombre intentó arrojar una impresora al profesional, acción que no se concretó únicamente porque los cables del equipo estaban enganchados.

Goroso advirtió que, “aunque estos hechos no siempre se difunden, la violencia es moneda corriente y ocurre dos o tres veces a la semana en el hospital”.

ATENCIÓN DESBORDADA. El delegado vinculó este fenómeno con una demanda creciente en la salud pública debido a la crisis económica, que empuja a personas sin obra social a los hospitales, mientras que el personal disponible disminuye porque las vacantes por jubilación no son cubiertas.

Según el entrevistado, esta falta de recursos humanos obliga a los trabajadores a realizar jornadas de 12 horas diarias, en un contexto donde muchos profesionales, especialmente pediatras, migran al sector privado o al exterior buscando mejores condiciones.

Tras el altercado, se activó el protocolo de violencia institucional, intervino la policía y la pareja quedó demorada a disposición de la fiscalía.

A raíz del incidente, el ingreso a la guardia permaneció restringido a urgencias y emergencias hasta la medianoche para resguardar a los trabajadores, aunque el médico agredido optó por continuar con sus tareas para no dejar solos a sus compañeros ante la alta demanda.

INCREMENTO DE LA VIOLENCIA. Finalmente, el delegado señaló que, si bien la situación se normalizó con el cambio de turno, persiste la preocupación por el incremento de la conflictividad durante los fines de semana, cuando suelen aumentar los ingresos por accidentes y hechos de violencia en la vía pública.