El rector de la UNR analizó la aprobación del primer Presupuesto de la gestión nacional, valoró que exista una previsión presupuestaria y advirtió sobre el impacto de eliminar referencias clave para el financiamiento educativo y científico

El Gobierno nacional logró que el Presupuesto 2026 se convierta en ley tras la aprobación del Senado, que acompañó el proyecto con 46 votos a favor, 25 en contra y una abstención. Junto con la norma presupuestaria también se sancionó la Ley de Inocencia Fiscal, destinada a fomentar la utilización de dólares no declarados. La votación incluyó la derogación de artículos que fijaban metas de financiamiento educativo equivalentes al 6% del PBI, fondos para escuelas técnicas y parámetros mínimos para ciencia y tecnología.
Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario, dialogó con La Marca de la Almohada y planteó una mirada equilibrada sobre el escenario que se abre. “Hay buenas y malas en la previsión presupuestaria, la buena es que tenemos Presupuesto, porque muchos de los problemas que tuvimos en los últimos años fue la prórroga de un presupuesto completamente desfasado”, afirmó.
En esa línea, destacó que se haya mantenido la Ley de Financiamiento Universitario durante el debate parlamentario. “La otra buena es que cuando se intentó derogar la Ley de Financiamiento Universitario en el tratamiento del actual presupuesto, no se pudo realizar y se sostuvo la ley”, señaló.
Sin embargo, el rector fue crítico con el alcance real de la norma aprobada. “La primera mala es que así como se planteó el Presupuesto 2026 destina lo mismo que lo destinado este año, eso genera problemas y dificultades”, advirtió, al remarcar que la falta de actualización de las partidas compromete el funcionamiento del sistema universitario.
Bartolacci apuntó también contra la eliminación de los pisos legales de inversión. “La segunda mala es la derogación de leyes que establecían un piso en inversión en Educación y Ciencia, que más allá que se cumpla con esos montos, era una referencia para saber con cuánto funcionan”, explicó.
En ese contexto, señaló que las universidades mantienen expectativas puestas en la vía judicial. “Estamos con expectativas con el fallo judicial sobre el financiamiento universitario, porque la ley recompone hacia atrás, repara el desfasaje entre inflación y salarios y becas estudiantiles, y genera un piso sustancialmente diferente al que se aprobó en el Presupuesto 2026”, sostuvo.