El titular del Juzgado Federal N°1 fue indagado el pasado martes, acusado de integrar una asociación ilícita para facilitar la fuga de divisas. Mientras en la audiencia judicial se negó a responder preguntas, en diálogo con Rodrigo Miró por Vale Doble, atribuyó las denuncias a una operación mediática y defendió la legalidad de sus fallos

El juez federal Gastón Salmain compareció este martes vía Zoom ante su par Carlos Vera Barros. La acusación, impulsada por un equipo de fiscales federales y la PROCELAC, es grave: se lo señala como autor de prevaricato, cohecho y asociación ilícita por haber facilitado la salida de 10 millones de dólares al exterior en pleno cepo cambiario. Sin embargo, si bien ante la justicia optó por el silencio procesal, el magistrado ofreció su descargo públicamente en entrevista con Rodrigo Miró en Radio UNR.
En diálogo exclusivo con el programa Vale Doble, Salmain desestimó la solidez de las investigaciones en su contra y enmarcó la situación en un contexto ajeno a lo jurídico. El magistrado aseguró: “Existe una persecución de inequívoca naturaleza política que se mezcla con lo mediático”. Según su visión, el hostigamiento comenzó en julio con una denuncia inicial del fiscal Federico Reynares Solari, la cual, a su criterio, carecía de sustento probatorio real y se basaba meramente en publicaciones de prensa.
La hipótesis del Ministerio Público Fiscal (MPF) sostiene que, entre septiembre de 2023 y abril de 2024, Salmain integró una estructura delictiva junto al financista Fernando Whpei y el escribano Santiago Busaniche. Se sospecha que el juez dictó resoluciones contrarias a derecho para beneficiar a un fideicomiso, permitiendo el acceso al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) a cambio de un presunto retorno de 200 mil dólares.
Frente a la escalada de acusaciones, Salmain argumentó que el origen de este escrutinio sobre su figura radica en una supuesta connivencia con abogados previsionalistas, algo que negó categóricamente. El juez remarcó: “No existe antecedente que se produzca una denuncia tras una nota periodística, siendo que la nota trae una connotación política. Notificado de la denuncia presentamos un descargo por escrito manifestando punto por punto lo imposible de continuar con esa investigación”.
Durante la entrevista, el funcionario judicial intentó desarticular las sospechas sobre su desempeño técnico, haciendo hincapié en que sus decisiones siempre estuvieron alineadas con los tribunales superiores. Al referirse a las estadísticas de su juzgado y los cuestionamientos previos, Salmain sostuvo: “En materia previsional ya está todo dicho, no hay nada que inventar, mis fallos son todos ajustados a la jurisprudencia de la Corte y de la Cámara Federal de Rosario”.
Asimismo, el magistrado explicó el incremento en los embargos dictados por su juzgado —otro de los puntos que generó suspicacias—, atribuyéndolo a un cambio de criterio de la instancia superior y no a maniobras irregulares. “En materia de embargos, sí crecieron, pero eso es porque la Cámara Federal empezó a implementar los intereses moratorios sobre las liquidaciones de los jubilados y nosotros adoptamos ese criterio. No hubo un favorecimiento ni connivencia”, detalló.
Mientras Salmain defiende su inocencia en los medios alegando que “se dijeron una cantidad de disparates terribles en una causa donde no se encontró nada”, la situación en el expediente penal avanza con celeridad. Los fiscales cuentan con registros de antenas telefónicas que ubicarían reuniones previas entre el juez y los otros imputados, además de la declaración de Whpei como arrepentido.
El horizonte judicial para Salmain se presenta complejo. La investigación continúa en trámite y el próximo martes el MPF formalizará una nueva imputación en su contra por abuso de autoridad, relacionada con el presunto uso de su investidura para obtener información sobre las causas que lo investigan.