En el marco del Día Internacional de los DDHH, en la “Tertulia de Viernes” nos reunimos en una conversación grupal sobre la situación contextual que hoy pone en tela de juicio en el país muchas de las luchas conquistadas en democracia. Participaron junto a Diego Fiori y Jorgelina Hiba, Paula Contino, Lucas Massuco, Angie Vodanovich, Mónica Verdú y Marco Brodoloni.

En el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, la “Tertulia de Viernes” propuso una conversación profunda y plural sobre un contexto político y social que, según coincidieron los participantes, “pone en tela de juicio conquistas que creíamos consolidadas”. La mesa planteó desde el inicio que la fecha no solo invita a la memoria y al balance histórico, sino también a una lectura crítica del presente. “No es una efeméride más; es un llamado a mirar con atención lo que está pasando”.
Junto a los periodistas Diego Fiori y Jorgelina Hiba participaron Paula Contino (secretaria del Área de Derechos Humanos de la UNR), Lucas Massuco (Director del Museo de la Memoria de Rosario), Angie Vodanovich y Mónica Verdú (Integrante de Nietes Rosario) y Marco Brodoloni (estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social) quienes aportaron miradas desde distintos campos.
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Contino advirtió que “los derechos humanos no son un capítulo cerrado, son una práctica cotidiana que requiere políticas activas”. Por su parte, Massuco señaló que “hay señales claras de retroceso institucional”, mientras que Verdú remarcó la importancia de sostener consensos básicos: “La memoria no puede estar en disputa cada cuatro años”.
La conversación grupal también se centró en el clima social y en el impacto de ciertos discursos que circulan con fuerza en la escena pública. Para Vodanovich, “la negación o relativización de hechos históricos abre la puerta a nuevas violencias”. Brodoloni coincidió y agregó que “la democracia se debilita cuando se instalan discursos que buscan desacreditar organismos, procesos judiciales o luchas colectivas que costaron décadas”.
Este escenario demanda una ciudadanía activa y una defensa firme del entramado democrático construido desde 1983.
La tertulia concluyó con un llamado a sostener espacios de reflexión y diálogo en un momento que exige más debate público y menos polarización. “No alcanza con recordar; hay que entender que los derechos humanos son una tarea presente”. En ese mismo sentido, se destacó que el desafío actual es “mantener vivo el compromiso colectivo para que lo conquistado no vuelva a ponerse en riesgo”. La jornada dejó claro que, frente a un contexto incierto, la conversación sigue siendo una herramienta imprescindible.