El juez de Victoria resolvió que las tierras, ocupadas durante años por el empresario Enzo Mariani, pertenecen a la Municipalidad de Rosario. Organizaciones ambientalistas celebraron la decisión y reclamaron el desmantelamiento de los terraplenes ilegales.

En un fallo considerado histórico por ambientalistas y autoridades locales, el juez Luis Márquez Chada, del Juzgado Civil y Comercial de Victoria, ordenó la restitución de 807 hectáreas de islas del Delta del Paraná a la Municipalidad de Rosario.
Las tierras, ubicadas frente a la costa rosarina, habían sido ocupadas por el empresario Enzo Mariani, quien alegaba derechos de posesión, pero cuya ocupación fue declarada por la Justicia entrerriana como “de mala fe e ilegítima”.
El magistrado rechazó el pedido de prescripción adquisitiva presentado por Mariani y reconoció la titularidad municipal de los terrenos, donados a la ciudad por Carlos Deliot en la década de 1940. En su resolución, el juez sostuvo que el empresario “no acreditó título legítimo ni el tiempo de posesión exigido por ley”, y que su accionar obstaculizó un proyecto ambiental y cultural de interés público impulsado desde hace más de dos décadas.
Desde la organización El Paraná No Se Toca, que acompañó la demanda durante más de diez años, celebraron la sentencia: “Es un paso fundamental para liberar los arroyos y restituir el equilibrio ecológico del humedal”, expresaron en un comunicado, al tiempo que exigieron el desmantelamiento de los terraplenes construidos para la explotación ganadera.
La historia del litigio se remonta a 1999, cuando la Municipalidad había anunciado la creación de una reserva natural en esas islas. Sin embargo, el abandono del predio derivó en su ocupación irregular. A partir de 2012, las denuncias del movimiento ambientalista y de concejales rosarinos reactivaron el reclamo judicial, que derivó en este fallo de primera instancia.
Las 807 hectáreas restituidas serán incorporadas a la Reserva Natural Los Tres Cerros, un proyecto coordinado por la Comisión Legado Deliot, integrada por el municipio, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y diversas organizaciones socioambientales. El plan busca preservar la biodiversidad del humedal y recuperar los cauces naturales de los arroyos interrumpidos por obras ilegales.
Aunque la resolución todavía puede ser apelada, el fallo marca un precedente clave en la defensa del patrimonio público y ambiental del Delta del Paraná. “La Reserva Los Tres Cerros no se toca”, repitieron este miércoles los militantes del movimiento ambiental, que ahora reclaman la reparación integral del daño ecológico causado durante décadas en esa zona del río.