Según el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, llenar el tanque cuesta más de 13 mil pesos que a comienzos del año. Desde el Ceso alertaron que la desregulación del sector permite subas sin aviso, afectando el bolsillo y las ventas de combustibles

En lo que va del año, el precio de la nafta en la provincia de Santa Fe aumentó un 24%, superando el ritmo de la inflación acumulada en el mismo período, que fue del 22%, según el último relevamiento del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (Ceso). En Rosario, llenar un tanque de 50 litros de nafta súper cuesta hoy 76.350 pesos, unos 13.700 pesos más que en enero, mientras que las ventas de combustibles cayeron un 4% interanual.
La economista María Celina Calore, integrante del Ceso, explicó en diálogo con La Marca de la Almohada que “en lo que va del año, los precios de los combustibles aumentaron por encima de la inflación en la provincia de Santa Fe. Hasta septiembre registramos dos puntos por encima, pero ya notamos que en las primeras semanas de octubre hubo nuevos incrementos”.
Según la especialista, el aumento se vincula directamente con la evolución del tipo de cambio y las presiones cambiarias, pero también con la política de desregulación impulsada por el Gobierno nacional. “Una de las consecuencias de la desregulación va por ese lado: tener incrementos semanales de los precios. Quizás en el análisis puede que los aumentos no parezcan demasiado altos, pero eso se va acumulando y encima ahora ni siquiera se informan los aumentos”, sostuvo Calore.
El informe del Ceso cobra especial relevancia luego de la resolución 717 del Gobierno nacional, publicada en junio, que eliminó la obligación de las estaciones de servicio de informar los aumentos de precios de los combustibles líquidos y del gas natural comprimido. Hasta entonces, las bocas de expendio tenían ocho horas para reportar cualquier cambio en el surtidor.
“A diferencia de lo que pasaba anteriormente, los aumentos no vienen siendo informados. Los usuarios van a llenar el tanque y se encuentran con que les salió más caro que la semana anterior, sin haberse enterado que hubo subas. Esto es una sorpresa para los consumidores y empieza a impactar tanto en los bolsillos como en los niveles de venta”, explicó la economista.
De acuerdo con el relevamiento, el gasoil común fue el combustible que más aumentó (25%), seguido por la nafta súper (24%), la nafta premium (22%) y el gasoil premium (19%). Los precios más altos se registraron en Rafaela, con 1.573 pesos el litro, seguida por Reconquista (1.566), Rosario (1.527), Santa Fe (1.511) y Venado Tuerto (1.510).
Como resultado, un camionero santafesino que llena su tanque con gasoil común debió desembolsar 56.035 pesos en septiembre, unos 11.500 pesos más que a comienzos del año. En paralelo, el Ceso registró una caída del 10% en las ventas en comparación con el año pasado, más pronunciada en el caso del gasoil común, cuyas ventas al público bajaron un 13% respecto a agosto.
Calore también advirtió sobre el efecto cascada que genera el aumento de los combustibles: “Es importante seguir el comportamiento de los combustibles, porque es un precio que suele trasladarse al resto de la cadena. La mayoría de los bienes que encontramos en las góndolas se transportan por vía terrestre, y el componente del combustible pesa mucho en el costo final. Es un precio estratégico que marca el ritmo de los costos de producción y también afecta directamente al consumidor final”.