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Rectores en Rosario: “La ley de financiamiento es responsable y necesaria, no podemos permitir otro veto”

En el 94º plenario del Consejo Interuniversitario Nacional, los rectores de todo el país advirtieron sobre la crítica situación de las universidades tras dos años sin presupuesto y confirmaron una nueva marcha federal para septiembre. El rector de la UNR, Franco Bartolacci, fue anfitrión del encuentro y sostuvo que la defensa de la educación pública exige garantizar clases, investigación y producción de conocimiento frente a la amenaza de la motosierra presidencial

En un clima atravesado por la incertidumbre presupuestaria y las tensiones con el gobierno nacional, los rectores de las universidades públicas argentinas se reunieron este jueves y viernes en Rosario para debatir el presente y el futuro del sistema universitario. El encuentro, que tuvo lugar en el Espacio Cultural Universitario (ECU), se enmarca en el 94º plenario del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y en el Primer Congreso Nacional de Innovación Universitaria.

La agenda estuvo dominada por la preocupación ante un nuevo veto presidencial que amenaza con frenar la reciente ley de Financiamiento Universitario aprobada en el Senado. Tras dos años sin presupuesto, la normativa representa para las universidades un horizonte de certidumbre económica y de planificación a mediano plazo. Sin embargo, el presidente Javier Milei ya anunció que utilizará la “motosierra” contra el proyecto porque, según sostiene, “perjudicará la economía argentina”.

Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y anfitrión del plenario, fue categórico al abrir la reunión: “Todo el sistema atraviesa una situación muy delicada. La ley de financiamiento resuelve esos problemas. A diferencia de lo que dice Milei, es una ley muy responsable”.

Los rectores resolvieron impulsar una nueva marcha federal universitaria en defensa del financiamiento y de la educación pública, que tendría lugar el 17 o el 24 de septiembre próximos, fechas en las que se espera que Diputados trate el veto presidencial. “Somos conscientes de los sueños que depositan los jóvenes en la Universidad y de los sacrificios de sus familias. La mejor defensa no es solo reclamar lo que corresponde, sino garantizar que la Universidad siga funcionando, con clases, con ciencia y con producción de conocimiento”, subrayó Bartolacci.

La crisis presupuestaria se siente en todo el país. En la UNR, esta semana hubo un paro de 48 horas que se repetirá lunes y martes próximos, en un contexto donde los recursos no alcanzan ni para pagar servicios básicos. El panorama, advierten desde el CIN, compromete no solo la continuidad académica, sino también miles de proyectos de investigación y extensión que articulan con los territorios.

Un congreso para pensar la Universidad que viene

Paralelamente al plenario, Rosario fue sede del Primer Congreso Nacional de Innovación Universitaria, organizado por el CIN bajo el lema “Enseñanza, investigación, gestión y territorio”. El evento reunió a más de tres mil docentes, investigadores, estudiantes y autoridades de todo el país para debatir el futuro de la universidad en la era de la inteligencia artificial y las transformaciones culturales y tecnológicas.

Durante la apertura, Bartolacci instó a promover lo que llamó una “segunda reforma universitaria”: “Para que la Universidad pueda dar cuenta de los desafíos que nos impone el mundo que vivimos, necesitamos construir una institución mucho más moderna, democrática y participativa, pero que sobre todo provoque una revolución académica, pedagógica y curricular”.

El rector de la UNR llamó a revisar planes de estudio, discutir nuevas carreras y repensar los modos de enseñar: “La inteligencia artificial puede ser un problema o una oportunidad. Lo que no podemos hacer es mirar para el costado como si no pasara nada, porque pone en jaque todo el proceso tradicional de enseñanza y aprendizaje”.

También planteó la necesidad de combinar presencialidad y virtualidad de manera creativa, sin perder el valor del encuentro cara a cara, pero aprovechando las posibilidades que brinda la educación a distancia para ampliar el acceso. “La riqueza de la universidad está en la vida que se produce en las aulas, pero la virtualidad nos permite derribar fronteras que aún son obstáculos para muchos estudiantes”, sostuvo.

En su intervención, Bartolacci fue más allá y vinculó la coyuntura educativa con el contexto social y político: “Vivimos en un mundo cada vez más deshumanizante y en una Argentina que nos impone la convocatoria a una épica por la inclusión, la convivencia y el desarrollo. Los cambios que necesitamos tienen que surgir de un debate participativo, pero también con rapidez. Si no transformamos la universidad, corremos el riesgo de la intrascendencia”.

Entre la defensa y la transformación

El plenario del CIN dejó en claro dos objetivos centrales: por un lado, defender la ley de Financiamiento Universitario frente a un eventual veto presidencial y garantizar los recursos básicos para el funcionamiento del sistema. Por otro, iniciar una profunda transformación académica y pedagógica que permita a la universidad argentina estar a la altura de los desafíos de un mundo atravesado por la tecnología, la virtualidad y la necesidad de formar nuevas generaciones con herramientas para un futuro incierto.

En Rosario, entre pancartas críticas al gobierno libertario y debates sobre inteligencia artificial, quedó claro que el desafío de las universidades públicas es doble: resistir los embates de la motosierra y, al mismo tiempo, reinventarse para no quedar atrás.iencia que será clave para definir los próximos pasos. Mientras tanto, la conflictividad aumenta en Firmat y crece la preocupación por el destino de la histórica fábrica.