Los gremios docentes y profesionales de la salud rechazaron la oferta del gobierno provincial y anunciaron un plan de lucha conjunto. El ministro de Gobierno, Fabián Bastia, ratificó que la paritaria está cerrada y que el 1,5% de aumento para julio se pagará por planilla complementaria, aunque no descartó una eventual revisión futura

La tensión entre el gobierno santafesino y los trabajadores de la educación y la salud sumó un nuevo capítulo tras el rechazo de Amsafé, Sadop y SiPrus a la última propuesta salarial. El Frente de gremios anunció medidas de fuerza y acciones sectoriales en rechazo al incremento ofrecido por la administración de Maximiliano Pullaro.
Fabián Bastia, ministro de Gobierno e Innovación Pública, sostuvo que “la propuesta salarial ya está cerrada y fue la mejor oferta posible que hicimos. El aumento del 1,5% para julio se pagará por planilla complementaria, tal como corresponde”. Sin embargo, aclaró que si los indicadores macroeconómicos muestran un desajuste notorio con la inflación, “claro que podemos hablar de una revisión paritaria”.
En contraposición, Jerónimo Ansuain, presidente del Sindicato de Profesionales Universitarios de la Sanidad (SiPrus), remarcó en diálogo con La Marca de la Almohada: “Es una propuesta insuficiente, que no contempla más de 27 puntos de pérdida de poder adquisitivo del salario en el último año y medio, no contempla pases a planta, pago de adicionales y fundamentalmente no tiene en cuenta a miles de profesionales de Santa Fe que están altamente formados y no se los valora”.
El dirigente subrayó que “se nos paga un salario de alrededor de un millón de pesos cuando deberíamos estar percibiendo 2,1 millones” y advirtió sobre las consecuencias directas en la atención sanitaria: “hubo más de 200 denuncias de profesionales de la salud en el último tiempo, las demoras que eso provoca por falta de personal para la atención médica, y todo eso no está contemplado en la propuesta salarial”.
Desde SiPrus señalaron que la política de ajuste en salud ya genera efectos visibles: reducción de turnos, menor cantidad de cirugías y hospitales que funcionan con planteles incompletos. “Las renuncias se dieron en el último año y medio, que proyectado al final del mandato del gobernador sería de un 8%. Eso afecta a diversos hospitales de tercer nivel que deberían funcionar con 5 profesionales y hoy lo hacen con 2. También hay una caída en las residencias médicas por falta de perspectiva de desarrollo profesional, lo que repercute fuertemente en toda la población”, describió Ansuain.
En este contexto, los gremios adelantaron que el plan de lucha buscará visibilizar el conflicto y presionar por una recomposición que evite un mayor deterioro del sistema público de salud y de la educación en Santa Fe.