Clinton y Trump con ventaja tras el "Supermartes"

04/03/2016

Demócratas y republicanos participaron del “Supermartes”, en el camino a elegir al nuevo presidente de Estados Unidos. La elección se desarrolló en doce Estados, aunque cada partido tuvo sus elecciones en once de ellos. A priori, la más beneficiada tras esta jornada fue la candidata demócrata Hillary Clinton. En tanto, Donald Trump sigue contando con mayor cantidad de delegados en el Partido Republicano

Autor:
Alejandro Arnoletti

La docente de Política Internacional y Política Internacional Latinoamericana en la carrera de Relaciones Internacionales de la UNR, Anabella Busso, explicó al portal de Radio UNR que “el Supermartes no deja condiciones irrebatibles pero sí la ventaja de Hillary Clinton es muy difícil de revertir”. En tanto, por el lado de los Republicanos, no descarta una modificación en la estrategia y que los delegados voten a otro candidato en la Convención.

Un dato que no puede pasarse por alto es que los delegados no están obligados a ser leales al candidato por el que llegaron a esa condición y en la Convención de su respectivo partido pueden votar por otro aspirante. En cuanto a los superdelegados, la proporcionalidad de su importancia es distinta de un partido a otro. La influencia para los demócratas es muy alta, mientras que para los republicanos, minoritaria.

Una situación particular se da en el Partido Republicano, con la presencia de un candidato como Donald Trump. Para Anabella Busso, su presencia “profundizó la crisis del partido”. Según detalló, “su candidatura creció rápidamente y, si bien creían que se iba a caer, se consolida”. Lo caracterizó como “un aspirante que no es del establishment y es de derecha extrema”.  Además su discurso antimusulmán, antimexicano, en contra de la lucha por los derechos de género y en defensa del levantamiento de muros encuentra adherentes. La docente explicó también que la figura del magnate inmobiliario es valorada “como un ejemplo a seguir, un referente en pos del ‘sueño americano’”.

 

 

A pesar de todo ello, “no debe entenderse a Ted Cruz o Marco Rubio como menos conservadores”. Para explicar esta afirmación recordó que “ambos candidatos llegaron a ser senadores, promovidos por el ‘Tea Party’”. El movimiento mencionado está centrado en una política conservadora, que aboga por los principios de la Constitución de Estados Unidos y la lucha contra la intervención del Estado en la sociedad. “El Partido Republicano elige a estos dos candidatos por sobre Trump”, aseguró Busso.

El bloque republicano en el Capitolio tampoco tiene una postura muy disímil a la de los tres principales aspirantes a la Presidencia por este partido. Por ejemplo, Barack Obama sufrió en el último tiempo un férreo rechazo al acuerdo nuclear con Irán y también se muestran en contra del acuerdo climático firmado en París. En este último caso cada Congreso de los países firmantes deberán refrendarlo antes del 22 de abril, el Día de la Tierra.

Otro punto de disputa es la reforma sanitaria propuesta por el Presidente, aprobada en el 2010 y ratificada por la Corte Suprema en 2012, tras varios contratiempos. A pesar de ello los republicanos, contrarios a la intervención del Estado, planean rebatirla igualmente.

 

 

Del otro lado aparecen los demócratas. Aquí la balanza está más inclinada y la líder en la campaña es Hillary Clinton, por sobre Bernie Sanders. La exprimera dama y exsecretaria de Estado ya reúne un número interesante para acercarse a la cantidad de delegados que le asegurarían su participación el 8 de noviembre. “Los precandidatos presentan dos modelos distintos, produciéndose un debate sustantivo y sustancioso que se diferencia del republicano, que está lleno de eslóganes e impugnaciones”.

La docente de la UNR aseguró que la política económica de los demócratas “está influida por las medidas keynesianas y neokeynesianas aplicadas después de la Crisis del 30”. En cuanto a la exprimera dama y exsecretaria de Estado, no la caracterizó como “una figura blanda, aunque sí menos agresiva” pero al igual que la postura del partido “considera necesaria la intervención del Estado ante una crisis o medidas en torno a salud y educación”. “Se pueden distinguir las diferentes posturas de demócratas y republicanos en temas como el rol del Estado, cambio climático, derechos humanos o diplomacia”, afirmó.

El otro precandidato demócrata es Bernie Sanders. Anabella Busso lo definió como “crítico del sistema; principalmente de los abusos de los sectores financieros, de los privilegios y de las políticas de Washington. A pesar de ello no se lo puede considerar como un socialista”. Además encontró a los jóvenes “como los principales votantes, ya que son más cercanos a la idea del cambio”. El problema que enfrenta el senador por Vermont a la hora de conseguir votos “es que muchos se terminan inclinando por Clinton ante el espanto que genera una posible victoria de Trump”.

 

¿Qué puede suceder en las elecciones generales?

Los analistas políticos de Estados Unidos marcan dos posibles escenarios para el 8 de noviembre. “Si la disputa es entre Hillary Clinton y Donald Trump, ella cuenta con más posibilidades y le resultaría más fácil para ganar”. Otro es el panorama si el ganador republicano es Rubio o Cruz. “En ese caso podría ser factible una victoria de la actual oposición, por la intención de buscar un recambio tras ocho años. Aunque tal vez puede llegar un reconocimiento tardío a Obama, como sucedió luego con Bill Clinton”, afirmó la profesora citando a la prensa norteamericana.

 

¿Cómo fueron los resultados del Supermartes?

Por el lado demócrata, Hillary Clinton se quedó con ocho Estados: Alabama, Arkansas, Massachusetts, Carolina del Sur, Tennessee, Virginia y dos de los Estados con más delegados: Texas y Georgia. En tanto, Bernie Sanders hizo lo propio con cuatro Estados: Colorado, Minnesota, Oklahoma y Vermont. La interna demócrata está a favor de la exsecretaria de Estado, 1058 a 431 delegados.

En el sector republicano, Donald Trump ganó en seis Estados: Alabama, Arkansas, Georgia, Massachusetts, Tennessee y Virginia. Ted Cruz se quedó con Alaska, Olahoma y el Estado que más delegados entregó, Texas. En tanto que Marco Rubio ganó en Minnesota y John Kascich, en Vermont. La interna republicana marca que Donald Trump tiene 329 delegados, Ted Cruz 231, Marco Rubio 110, John Kasich 25 y Ben Carson, 8.

 

 

¿Qué rol juegan los hispanos en estas elecciones?

“Los hispanos influyeron para la victoria de Ted Cruz en Texas”, aseguró Busso. El distrito del sur de Estados Unidos fue el que más delegados aportó en el Supermartes: 155 republicanos y 222 demócratas. Aquí, de los 26.957.000 habitantes; 10.405.000 son hispanos, es decir, el 38,6% de la población. El senador por Texas ganó en el Estado al que representa y la docente estimó “que algo similar sucederá en Florida, con Marco Rubio”.

Acerca de la ideología de los habitantes latinos en Estados Unidos, Anabella Busso traza una diferencia entre las distintas generaciones que llegaron al país del norte. “Las primeras generaciones de cubanos son más cercanos en su pensamiento con Donald Trump o Marco Rubio, pero los que están cercanos a los 30 años son más abiertos y tienden a un acuerdo”. “Lo mismo sucede con los venezolanos que se fueron del país por su oposición a Chávez”, aseguró y concluyó: “No hay que trasladar nuestra forma de ver la política estadounidense a los latinos que emigraron a aquel país”.

 

¿Cómo quedará parada América Latina tras las elecciones?

“Los triunfos de la centro-derecha en nuestra región acompañan las medidas neoliberales de Estados Unidos y le marcan la posibilidad de establecer alianzas. El único distinto es Sanders”, detalló Busso. A pesar de ello, las propuestas de Estados Unidos “tienden al libre comercio, a que los países latinoamericanos tomen deuda, a la dependencia políticoeconómica y además a formar parte de la Alianza del Pacífico o el Trans-pacific Partnership”. Todas estas opciones ampliarán la brecha entre el país central y los países subdesarrollados o en desarrollo del resto de América.